El portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Christian Lindmeier, ha insistido en que el hantavirus presenta una transmisión limitada entre personas y que, en consecuencia, el riesgo actual para la población general continúa siendo bajo, descartando un escenario equiparable al de la COVID-19.
En una rueda de prensa de la OMS celebrada en Ginebra (Suiza), Lindmeier ha señalado que el organismo está analizando toda la información disponible sobre el hantavirus, remarcando que los datos deben ser cuidadosamente verificados y contrastados antes de extraer conclusiones.
El portavoz ha indicado que se sabe de la existencia de los hantavirus desde hace unos 30 años y que, a escala mundial, se registran en torno a 2.000 casos cada año, de acuerdo con los datos manejados por la organización.
Ha explicado que este virus puede causar infecciones pulmonares y dificultades respiratorias, que se manifiestan a través de síntomas como tos, estornudos y, en algunos casos, fiebre. Según el experto, el contacto cercano, incluido el intercambio de fluidos corporales, se considera un elemento que incrementa el riesgo de contagio.
No obstante, ha recalcado que no todas las personas que compartían camarote en el crucero relacionado con el brote parecen haberse contagiado. Como ejemplo, ha mencionado el caso de la azafata holandesa que atendió a la mujer enferma en Johannesburgo (Sudáfrica), poco antes de su fallecimiento, y que ha dado negativo en la prueba de hantavirus.