La Fundación Alícia y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) han presentado una nueva formación destinada a que la consulta de Atención Primaria se convierta en un entorno clave para el control y seguimiento de los hábitos alimentarios de personas mayores frágiles o con comorbilidades.
Ambas entidades subrayan que la prevención, la promoción de un envejecimiento saludable y la intervención precoz en el ámbito de la nutrición resultan determinantes para preservar la salud y la autonomía de las personas de edad avanzada.
En este sentido, recuerdan que, de acuerdo con la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria (BDCAP), el déficit nutricional constituye un importante problema de salud pública que afecta a más de 3,5 millones de personas en España. Según estas estimaciones, 1,01 millones de hombres y 2,56 millones de mujeres presentan algún tipo de déficit nutricional, lo que, a su entender, evidencia una mayor incidencia entre la población femenina, que agrupa cerca de tres cuartas partes de los casos.
El compromiso entre las dos organizaciones se concreta en una propuesta formativa de medicina culinaria que combina práctica en cocina, conocimiento científico y herramientas clínicas. Su finalidad es situar la gestión cotidiana de la alimentación como un elemento terapéutico esencial en el abordaje de la fragilidad de los pacientes, en un contexto de envejecimiento progresivo de la población y posible incremento de situaciones de vulnerabilidad nutricional.
Como respuesta a esta realidad, la semFYC y la Fundación Alícia han puesto en marcha el curso “Comer bien para envejecer mejor. Abordaje del paciente mayor desde un punto de vista culinario”. Esta formación proporciona a los especialistas de Medicina de Familia contenidos actualizados y aplicados sobre los requerimientos nutricionales en la vejez, así como estrategias dietético-culinarias ajustadas a problemas clínicos habituales en las consultas —como la fragilidad, la disfagia, la malnutrición o la enfermedad renal— y herramientas de comunicación eficaces para acompañar a las personas en la adopción de cambios alimentarios sencillos que favorezcan la consolidación de hábitos saludables duraderos.
El diseño del curso permite que los profesionales de Atención Primaria integren la gestión de la alimentación en el proceso clínico de manera operativa y apoyada en la evidencia científica más reciente. “Nuestro objetivo es que cada consulta se convierta en una oportunidad real para mejorar la alimentación del día a día y, por tanto, el bienestar de nuestros pacientes”, destacan desde la semFYC.
La sociedad científica incide en que afrontar este problema desde la Atención Primaria, “donde se realiza el seguimiento más cercano y continuado del paciente”, puede repercutir directamente en la disminución de complicaciones, así como en la mejora de la autonomía y de la calidad de vida de un grupo poblacional especialmente vulnerable.
“Por su proximidad y visión integral, los especialistas de Atención Primaria están en una posición privilegiada para impulsar y promover hábitos alimentarios saludables y esta iniciativa les puede ayudar”, concluyen desde la semFYC.