Las manos, principal vía de contagio de microorganismos en hospitales

Expertos y hospitales advierten de que la higiene de manos es clave para frenar infecciones hospitalarias y mejorar la seguridad y sostenibilidad del sistema.

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El jefe de sección de Microbiología y coordinador de la Unidad de Control de Infección Hospitalaria del Hospital de Manacor (Baleares), Xavier Mesquida, ha alertado de que las manos “son el principal vector de transmisión de microorganismos en el entorno sanitario”, por lo que extremar su higiene “puede reducir de forma significativa las infecciones y la morbimortalidad asociada”.

La empresa de tecnología médica B. Braun se ha adherido al Día Mundial de la Higiene de Manos para remarcar que esta práctica no recae únicamente en el personal sanitario, sino en todas las personas implicadas en la atención al paciente. En línea con la Organización Mundial de la Salud (OMS), recuerdan que una higiene de manos correcta puede evitar hasta el 50 por ciento de las infecciones prevenibles adquiridas en el hospital.

“En ellas (las manos) conviven tanto microbiota residente como microbiota transitoria, esta última potencialmente patógena, que, si no se elimina correctamente, facilita la transmisión cruzada entre pacientes, profesionales y superficies”, ha detallado Xavier Mesquida, subrayando la importancia de una desinfección adecuada.

En este sentido, ha indicado que cuando la higiene de manos es “inadecuada”, ya sea por una técnica incorrecta, por un tiempo de fricción insuficiente o por fallos como no cubrir todas las áreas o sustituir el lavado por el simple uso de guantes, su capacidad de protección disminuye de forma notable y pueden persistir microorganismos.

En la misma línea, el director de Planificación y Estrategia del Hospital Universitario 12 de Octubre, Víctor Quirós González, ha recalcado que “la higiene de manos debe considerarse una prioridad estratégica en cualquier centro sanitario, ya que es una de las intervenciones con mayor impacto tanto en la calidad asistencial como en la eficiencia del sistema”.

Asimismo, ha remarcado que una elevada adherencia al lavado de manos se traduce en “mejores resultados clínicos, menor estancia hospitalaria, reducción del uso de antimicrobianos y menos ingresos en unidades de críticos o reingresos, lo que permite optimizar recursos y avanzar hacia un modelo sanitario más sostenible”.

MOMENTOS CLAVE PARA LA HIGIENE

La OMS recuerda que la higiene de manos cobra especial relevancia antes del contacto con el paciente, antes de realizar procedimientos asépticos, tras la exposición a fluidos corporales, después del contacto directo con el paciente y al finalizar el contacto con su entorno.

La supervisora de Esterilización y Medicina Preventiva del Hospital Universitario Son Llàtzer (Baleares), Marta Torán, ha admitido que la adherencia al lavado de manos en los centros sanitarios se enfrenta a obstáculos como la elevada carga asistencial, la falta de tiempo o la falsa sensación de seguridad que proporcionan los guantes, además de que la automatización de determinadas tareas puede hacer que se olvide lavarse las manos antes o después de realizarlas.

“De ahí la necesidad de una concienciación constante y un seguimiento riguroso mediante auditorías, observación directa y retroalimentación, que permitan reforzar la adherencia y asegurar que la higiene de manos sea un hábito dentro de la cultura asistencial”, ha remarcado.

Por parte de B. Braun, el director de Asuntos Científicos Médicos, José Manuel Molina Villar, ha señalado que “todos los actores del sistema sanitario” deben implicarse en la higiene de manos, desde los profesionales médicos hasta los propios pacientes y sus allegados.