Las personas con TDAH suelen crear estrategias para compensar el trastorno a costa de un gran desgaste

La mayoría de adultos con TDAH en España sigue sin diagnóstico, pese al fuerte impacto del trastorno y al elevado desgaste para compensar sus síntomas.

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La jefa de servicio de psiquiatría del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela, Belinda Manzano Balsera, señala que quienes conviven con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) a menudo han ideado recursos propios para sobrellevarlo, aunque con “un elevado coste en esfuerzo y desgaste”.

En numerosos casos, según detalla la especialista, el TDAH pasa desapercibido durante la infancia, de modo que la persona arrastra durante años síntomas que no reconoce como parte de esta condición.

De acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), el 97 por ciento de los adultos españoles con TDAH no cuenta con un diagnóstico, lo que se traduce en problemas en el entorno laboral, en las relaciones personales y en la organización de las tareas diarias.

Este trastorno, de base neurobiológica, se define por dificultades persistentes en la atención, la planificación, la gestión del tiempo y el control de los impulsos. En la edad adulta, estas manifestaciones pueden resultar menos llamativas que en la niñez, pero llegan a interferir de “manera relevante” en el desempeño cotidiano y en la salud emocional.

La prevalencia estimada en adultos ronda el 4,4 por ciento; sin embargo, la “significativa” infradetección hace que el número de diagnósticos registrados en el sistema sanitario sea muy inferior a la realidad.

Unidad específica de TDAH en adultos

Para dar respuesta a esta situación, el Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela ha puesto en marcha una unidad especializada en TDAH en adultos, centrada en el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de estos pacientes. El equipo aborda el trastorno desde una “perspectiva clínica integral”, siguiendo criterios internacionales y diseñando un plan ajustado al perfil de cada persona.

El proceso diagnóstico contempla una “entrevista clínica específica, la evaluación de los síntomas actuales y la posible presencia de manifestaciones en la infancia, junto con el uso de herramientas validadas para adultos”. Además, se examinan las funciones ejecutivas y se realiza un diagnóstico diferencial para descartar otros trastornos, como ansiedad o depresión, que pueden presentar signos parecidos.

“Diagnosticar TDAH en adultos implica ir más allá de los síntomas visibles. Es fundamental reconstruir la historia clínica, analizar la evolución de las dificultades y diferenciar este trastorno de otros cuadros que pueden enmascararlo. Solo así es posible definir un plan terapéutico ajustado”, ha indicado la psiquiatra.

El abordaje terapéutico se plantea de “forma individualiza”, pudiendo incluir fármacos psicoestimulantes o no estimulantes, siempre con ajustes según la respuesta de cada paciente. A este tratamiento farmacológico se suma la intervención psicológica, dirigida a reforzar la organización, el control de impulsos y la administración del tiempo mediante técnicas específicas.

La unidad incorpora, además, procedimientos de neuromodulación como la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT), que en determinados casos puede ayudar a “mejorar la atención y reducir síntomas asociados como ansiedad o depresión”.

Asimismo, se tiene en cuenta la “frecuente asociación” del TDAH con otros problemas, entre ellos los trastornos del sueño, las adicciones o las dificultades emocionales, lo que subraya la importancia de un “enfoque integral que permita mejorar el funcionamiento diario y la calidad de vida”.

Los especialistas aconsejan solicitar una valoración específica cuando persisten problemas de concentración, dificultades para terminar tareas, desorganización continuada o impulsividad que afecta a la vida personal o profesional. En estos supuestos, una consulta especializada permite “el análisis de la situación y la definición de un plan diagnóstico y terapéutico adecuado”.

“Recibir un diagnóstico en la edad adulta puede suponer un punto de inflexión. Comprender el origen de estas dificultades permite ajustar expectativas y acceder a herramientas que facilitan el día a día con mayor estabilidad y control”, ha concluido Belinda Manzano.