Los dentistas reivindican su papel esencial en la detección temprana del cáncer oral y otras enfermedades

Los odontólogos destacan que las revisiones periódicas permiten detectar precozmente el cáncer oral y reducir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos.

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Las visitas regulares al dentista resultan decisivas para identificar a tiempo cualquier problema bucodental, especialmente el cáncer oral, y así mejorar el pronóstico de los pacientes, tal y como destaca el presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Aragón, Jaime Alfonso Maza.

“El dentista es fundamental no sólo en el diagnóstico del cáncer oral sino que su papel es fundamental antes, durante y después de cualquier tratamiento oncológico”, ha subrayado Alfonso Maza. Según ha detallado, estos profesionales contribuyen de forma directa a reducir los efectos adversos que la quimioterapia y la radioterapia generan en la salud de la boca.

De acuerdo con el informe de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) para 2026, en España se detectarán más de 8.200 nuevos casos de cáncer de cavidad oral y faringe. Una de las razones más habituales de este incremento es el mayor consumo de tabaco, que repercute de manera directa en la aparición de este tipo de tumores.

El cáncer oral presenta una elevada mortalidad debido a que suele diagnosticarse tarde: en el 75 por ciento de los pacientes se identifica cuando la enfermedad ya está en fases avanzadas. Sin embargo, si se localiza en estadios iniciales, la supervivencia puede alcanzar hasta el 90 por ciento.

Desde el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Aragón han insistido en que el dentista “puede jugar un papel clave en la detección precoz”, ya que ante cualquier alteración en la cavidad bucal, “el dentista podrá diagnosticar cualquier lesión potencialmente maligna”.

Entre los factores de riesgo más importantes del cáncer oral se encuentran el tabaquismo, el abuso de alcohol, las infecciones virales y las infecciones virales como el virus del papiloma humano (VPH). Además, elementos como las prótesis dentales mal adaptadas, la exposición a radiación ultravioleta o una dieta inadecuada también pueden favorecer el desarrollo de estas enfermedades.

Las pautas clínicas que marca el odontólogo son determinantes antes, durante y después de los tratamientos contra el cáncer. La quimioterapia y la radioterapia pueden provocar efectos secundarios como xerostomía (boca seca), caries, infecciones como la mucositis oral, sensación de ardor, inflamación, descamación de la lengua o aumento de la patología periodontal, por lo que la valoración de un dentista se convierte en una referencia fundamental para los pacientes que padecen estas complicaciones.