Los médicos valoran nuevas presiones para reducir el impacto de las huelgas en los pacientes

Los médicos estudian nuevas vías de presión para mantener la protesta contra Sanidad reduciendo al mínimo el impacto de las huelgas en los pacientes.

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Carteles de protesta colocados en el marco de la huelga médica en Baleares. SIMEBAL
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El presidente de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Miguel Lázaro, ha señalado que están analizando distintas fórmulas de presión con el objetivo de minimizar al máximo las consecuencias de la huelga sobre los pacientes.

Lázaro se ha expresado así en la tarde de este jueves, en declaraciones a los medios de comunicación, durante una concentración celebrada en el centro de Palma que ha reunido a más de medio centenar de facultativos. La protesta iba dirigida contra el Ministerio de Sanidad por la ausencia de una negociación real para alcanzar un Estatuto Marco específico para el colectivo médico.

Según las estimaciones de Lázaro, cuando concluya el ciclo de paros mensuales, previsto para el próximo 19 de junio, las jornadas de huelga podrían haber afectado a alrededor de tres millones de actos médicos.

“Hay un componente, que es el perjuicio al paciente, y nos estamos planteado en qué medido podemos plantear otras estrategias de confrontación. La ciudadanía no se merece esto, tampoco los pacientes”, ha subrayado el también presidente de Simebal, recalcando la preocupación del sector por las repercusiones asistenciales.

Aunque ha avanzado que, tras el paréntesis de julio y agosto, “volverán a la carga” en septiembre, no ha precisado si mantendrán el actual modelo de huelgas mensuales o si optarán por otro tipo de movilizaciones.

Entre las alternativas que están sobre la mesa, ha detallado Lázaro, figura que los médicos renuncien a toda la actividad voluntaria que realizan de manera adicional a su labor ordinaria.

Otra de las opciones que contemplan es la convocatoria de una huelga indefinida, una vía que, ha remarcado, el colectivo “no quiere”, o la presentación de una denuncia formal ante la Comisión Europea para elevar el conflicto al ámbito comunitario.

((Habrá ampliación))