El director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón, ha señalado que es “muy difícil de demostrar” que los cinco bebés ingresados en diciembre en hospitales españoles con episodios de vómitos, y posteriormente dados de alta, sean casos asociados a la cereulida, una toxina generada por la bacteria 'Bacillus cereus'.
Gullón ha realizado estas declaraciones tras la difusión por parte del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) de un informe en el que se recoge la notificación de varios episodios en menores que habrían consumido productos de nutrición infantil presuntamente contaminados con cereulida. Hasta el momento, estos casos no han podido ser verificados mediante análisis de laboratorio y, por ello, únicamente se mantiene la sospecha.
Respecto a la dificultad para acreditar un vínculo directo entre los ingresos hospitalarios y la toxina, el director general de Salud Pública ha apuntado que existen “dos razones” principales. La primera es que estos preparados infantiles “se consumen mucho” pero “no hemos visto un incremento de casos esperados, es decir, que no ha habido un incremento de diarreas de este tipo relacionadas con ello”, ha precisado.
Además, ha indicado que “el segundo elemento es que, en general, las dosis de toxina que tendría que haber para esos casos tienen que ser altas y, luego, aparte, no se han encontrado en los niños nada de este tipo”. En sus palabras, “no tenemos la claridad de poder establecer una causalidad segura de que esos casos, que son sospechosos de haberse intoxicado con 'Bacillus cereus', son completamente por ello o forman parte de otros casos de diarreas comunes que ocurren en los lactantes”.
Casos leves y refuerzo de la vigilancia
“Uno de los bebés estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), pero tenía características que no parecían tan sintomatológicamente relacionadas con la presencia de la toxina”, ha detallado Gullón, remarcando que “los casos más habituales con la toxina son pequeñas diarreas y así fueron todos los casos”.
El responsable de Salud Pública ha advertido de que “no es de extrañar que pueda haber más casos sospechosos en los próximos días”, algo que vincula al refuerzo de los sistemas de vigilancia epidemiológica, que se ha intensificado en todo el territorio.
En esta línea, ha indicado que “nos hemos puesto en contacto con todas las comunidades autónomas” para coordinar la detección de posibles nuevos episodios y ha resaltado que también se está “en contacto” con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) “para las medidas que tengan que tomar” en relación con los productos de nutrición infantil implicados en la alerta.