SERMEF insiste en que la rehabilitación respiratoria evita catarros interminables en adultos y niños

SERMEF destaca que la rehabilitación respiratoria evita que los catarros se alarguen y ayuda a controlar la mucosidad en adultos y niños durante el invierno.

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La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) ha subrayado que la rehabilitación respiratoria contribuye a que los catarros no se prolonguen en adultos y niños, confirmando que pasar todo el invierno con mocos es algo que se puede prevenir.

Según explica esta sociedad científica, con la bajada de las temperaturas y el incremento de virus respiratorios propios de los meses fríos, la congestión nasal y la acumulación de mucosidad se convierten en un problema muy habitual tanto en la población adulta como en la infantil. Cuando el moco se acumula y no se elimina de forma adecuada, la congestión y las molestias respiratorias tienden a alargarse.

Ante esta situación, SERMEF remarca que la rehabilitación respiratoria permite actuar de forma directa sobre la mucosidad mediante ejercicios específicos cuyo fin es despegar las secreciones, movilizarlas y facilitar su expulsión, evitando así que los resfriados se alarguen más de lo necesario.

En cualquier caso, la entidad aclara que estas técnicas han de estar siempre supervisadas por un equipo especializado en Rehabilitación Respiratoria y ajustarse tanto a la edad del paciente como a la localización de las secreciones dentro de las vías respiratorias.

Recomendaciones en adultos

En el caso de la población adulta, la doctora Ester Marco, miembro de SERMEF, recuerda que "la mucosidad es una barrera defensiva que atrapa partículas y microorganismos, pero que, cuando se produce en exceso o se espesa, puede acumularse, dificultar la respiración y favorecer la congestión".

Detalla que "uno de los ejercicios básicos es la respiración diafragmática, que consiste en inspirar profundamente por la nariz llevando el aire hacia el abdomen, de modo que este se eleve, mientras el pecho permanece relativamente quieto", y recomienda además la "tos controlada" y "la respiración con labios fruncidos" como herramientas útiles para mejorar la expulsión de secreciones.

Asimismo, esta especialista defiende en adultos el uso de técnicas de drenaje postural, "para que la mucosidad se desplace desde las zonas más profundas del pulmón hacia áreas donde resulta más fácil expulsarla mediante la tos", junto con la inhalación de vapor, que "ayuda a humidificar las vías respiratorias y a reducir la densidad del moco".

Consejos en el ámbito pediátrico

"Estos ejercicios se complementan con una correcta hidratación, los lavados nasales, el mantenimiento de una humedad ambiental adecuada y la práctica de ejercicio físico general", añade Marco. Por su parte, la doctora Alba Gómez, también representante de SERMEF, recalca que, "en la rehabilitación respiratoria pediátrica, los ejercicios se plantean siempre como un juego para facilitar la participación del niño".

En esta línea, Gómez propone "enseñar a oler objetos como frutas o flores, lo que implica una inspiración nasal profunda que ayuda a trabajar la respiración y a movilizar las secreciones". Del mismo modo, recomienda "realizar ejercicios de respiración profunda" a partir de "los 2-3 años".

Entre las técnicas más habituales, cita el ejercicio de "hacer el gato", y precisa que "consiste en que el niño se coloca a cuatro patas, inspira por la nariz arqueando suavemente la zona lumbar y, al expulsar el aire, redondea la espalda como un gato". También resalta el papel de "juegos como hacer burbujas con una pajita", ya que sirve "para despegar las secreciones y ayudar a que asciendan".

Por último, Gómez incide en que, "en niños con enfermedades neurológicas, alteraciones inmunitarias, alergias, enfermedades respiratorias crónicas o infecciones respiratorias de repetición, está indicada la valoración en Unidades de Rehabilitación Respiratoria Pediátrica".