La Asociación Teta y Teta ha denunciado en un vídeo difundido en redes sociales que, del dinero que ingresa la empresa que organiza la Carrera de la Mujer a través de las inscripciones y la venta de 'merchandising', únicamente se dirige un “pequeño porcentaje” a las entidades que investigan y trabajan en favor de las pacientes con cáncer de mama.
En la grabación, realizada durante la última edición de la prueba en Madrid, varias participantes cuentan que corren para apoyar a las mujeres con cáncer de mama pero, cuando se les pregunta, reconocen que desconocen qué cantidad de lo que han pagado se destina realmente a esta finalidad.
De acuerdo con los datos que expone la Asociación Teta y Teta, la empresa organizadora habría facturado “entre 10 y 11 millones de euros” el pasado año, mientras que la aportación a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) habría sido “menos de un uno por ciento”.
La portavoz de Teta y Teta, Marina García, ha indicado a Europa Press que este caso ilustra una práctica muy extendida, el llamado 'pinkwashing', mediante la cual compañías y marcas se vinculan a causas solidarias con el objetivo principal de obtener beneficios propios.
En este sentido, ha precisado que su análisis sobre la Carrera de la Mujer pretende “para ejemplificar que no todo es tan solidario como parece y que, al final, estamos con el lazo rosa y con las camisetas rosas y con todo rosa, pero luego lo que es la donación, la cuantía, no es para tanto y la gente piensa que sí”.
Además, ha recalcado que en este tipo de citas se habla “muy poco de enfermedad, de cáncer o de muerte” y que, en la práctica, se priorizan “fiesta, zumba, baile, música”. “Esto no pasa con ninguna otra enfermedad. ¿Por qué pasa? Pasa porque nosotras como mujeres somos un nicho comercial”, ha remarcado.
Aun así, ha recordado que el 'pinkwashing' “es legal”, puesto que no existe una regulación específica sobre marketing solidario y se rige por las mismas normas que la publicidad convencional. Precisamente, la asociación reclama en sus redes una ley que ordene esta actividad, un “cambio de paradigma”.
García ha expresado su preocupación porque el cáncer de mama ha dejado de percibirse como una patología grave para convertirse en “un color, un lazo, un día”. Por ello, insiste en que quienes deseen apoyar la causa lo hagan acudiendo a las concentraciones del 19 de octubre o realizando donaciones directas a las asociaciones, sin que haya “marcas por el medio”.