Un amplio estudio sobre el gen TWNK en adultos abre la puerta a un mejor diagnóstico y control clínico

Un estudio internacional sobre el gen TWNK en adultos detalla síntomas y variantes genéticas y mejora el diagnóstico y seguimiento de esta enfermedad rara.

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Un trabajo internacional, en el que ha intervenido el Hospital Universitario 12 de Octubre, ha dado un paso adelante en la comprensión de los trastornos vinculados al gen TWNK de inicio en la edad adulta. El equipo ha logrado definir síntomas, patrones clínicos y variantes genéticas que pueden facilitar el diagnóstico, el seguimiento médico y el asesoramiento de pacientes y familiares, además de servir de base para futuros ensayos clínicos.

La investigación, difundida en “Neurology”, revisa la información clínica y genética de 189 pacientes (116 mujeres) procedentes de siete países europeos, entre ellos España, y de Estados Unidos. Gracias a la coordinación de centros de referencia integrados en un consorcio internacional, se ha conseguido el mayor análisis realizado hasta ahora sobre esta enfermedad rara.

Los trastornos asociados a TWNK se originan por cambios en un gen imprescindible para la actividad de las mitocondrias, encargadas de generar la energía que necesitan las células, y repercuten sobre todo en la musculatura y el sistema nervioso.

Hasta ahora se consideraban patologías muy graves y con gran variabilidad, pero los datos de este estudio indican que la forma más habitual, que debuta en la edad adulta, suele presentar una progresión lenta y una supervivencia similar a la de la población general.

De acuerdo con los resultados, la mayoría de los afectados inicia la enfermedad con alteraciones oculares, como caída de los párpados y limitación de los movimientos oculares. Con el tiempo pueden sumarse otros signos, entre ellos debilidad muscular de progresión lenta, pérdida auditiva, trastornos del movimiento como parkinsonismo o compromiso de otros órganos en etapas más avanzadas. Las formas más severas se observan sobre todo en la infancia y son mucho menos habituales.

Los especialistas han descrito 73 variantes genéticas del gen TWNK, de las que 16 no se habían documentado con anterioridad. Este resultado permite afinar la interpretación de los estudios genéticos y entender mejor por qué la enfermedad se expresa de manera tan diferente entre unos pacientes y otros.

“La colaboración internacional es clave para avanzar en el conocimiento de las enfermedades poco frecuentes. Unir esfuerzos entre centros y países nos permite reunir datos suficientes, comprender mejor la evolución y la diversidad clínica de estas patologías y sentar las bases para identificar nuevos tratamientos. Este enfoque cooperativo es esencial para transformar la investigación en oportunidades reales de mejora para los pacientes”, ha destacado la neuróloga del Hospital 12 de Octubre Cristina Domínguez, una de las coautoras de este estudio.

Los trastornos vinculados al gen TWNK son extremadamente infrecuentes y no se dispone de cifras globales fiables sobre cuántas personas los padecen en el mundo o en España. Se encuadran dentro de las enfermedades mitocondriales, que en conjunto presentan una prevalencia baja, estimada entre cinco y 15 casos por cada 100.000 habitantes según algunos trabajos, aunque se sospecha que muchos pacientes siguen sin ser diagnosticados.