El 96,7 por ciento de los comedores escolares en España respeta la frecuencia semanal de pescado —entre una y tres raciones a la semana—, pero en la práctica la oferta se centra casi por completo en pescado blanco y únicamente el 26,1 por ciento alcanza la recomendación mínima de pescado azul, fijada en tres o más raciones al mes.
Así se desprende de un informe de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y de la Organización de Productores de Pesca Fresca del Puerto y Ría de Marín (OPROMAR), presentado este jueves en Madrid. El estudio examina la situación de los comedores escolares españoles justo antes de la aplicación del Real Decreto 315/2025, prevista para el mes de abril.
“Hemos analizado el contexto en los colegios e investigado cómo comen nuestros niños en relación con el consumo de pescado. En este real decreto, cuestionado por el sector pesquero, indica que se deben incluir de una a tres raciones de pescado a la semana y queríamos saber si esta recomendación se esta cumpliendo”, ha explicado el director gerente de OPROMAR, Juan Carlos Martín.
El análisis incluye 2.738 comedores de colegios públicos de educación primaria repartidos por las 17 comunidades autónomas, revisando el grado de adecuación a las recomendaciones nutricionales sobre consumo de pescado, el aporte energético y de macronutrientes, así como las especies concretas que se sirven.
Los datos muestran que solo se identifican 16 especies de pescado blanco y 8 de pescado azul consumidas de forma habitual. Los moluscos aparecen en el 15,6 por ciento de los menús y los crustáceos apenas en el 0,5 por ciento. Además, se observa una fuerte dependencia de la merluza, presente en el 91,7 por ciento de los comedores, seguida a distancia por el bacalao (46,9%).
Respecto al pescado azul, el salmón supone el 44,8 por ciento de las raciones y el atún otro 44,8 por ciento, aunque este último se utiliza sobre todo como ingrediente secundario (solo en el 6,8 por ciento figura como componente principal del plato).
A partir de estos resultados, los responsables del informe alertan de que tres de cada cuatro comedores podrían no aportar cantidades suficientes de omega-3 para un adecuado desarrollo neurológico en la infancia. “El pescado es más que omega-3, son proteínas, vitaminas y minerales, que van a jugar papeles muy importantes”, ha señalado la presidenta de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), Rosaura Leis, quien ha añadido que “hay que revertir esta situación”.
El documento también revela que el 43 por ciento de los comedores no ofrece información nutricional completa, lo que impide comprobar si se cumplen los estándares y si la ingesta de nutrientes es la adecuada. Solo el 49,7 por ciento de los centros detalla todos los ingredientes, lo que dificulta valorar la diversidad de la dieta.
“Sin información completa, la implementación del Real Decreto 315/2025 será imposible de verificar, por lo que no debería limitarse únicamente a una valoración nutricional teórica, sino que, en la medida de lo posible, debería complementarse con supervisiones que incluyan, en determinados casos, análisis bromatológicos del menú completo o, al menos, el pesaje de los ingredientes utilizados”, resalta el informe.
Aragón encabeza el consumo de pescado azul en los colegios
El estudio destaca que las diferencias entre comunidades autónomas en el consumo de pescado azul son “abismales”. Aragón ocupa el primer puesto con un 74,4 por ciento, seguida de Castilla-La Mancha (59,1%). En el lado contrario se sitúan la Comunidad Valenciana (6,2%), Cataluña (2,7%) y Murcia (0%). “Es curioso que la CCAA de interior consumen más pescado que las de costa”, han apuntado desde la FEN.
En este escenario, el 30 por ciento de los centros cumple los criterios establecidos, el 40 por ciento necesita ajustes moderados y el 30 por ciento restante se considera en situación crítica.
Con estas conclusiones, los autores del informe reclaman intervenciones urgentes y específicas en las áreas más problemáticas, sobre todo por el déficit de pescado azul. Asimismo, instan a establecer de forma inmediata la obligación legal de ofrecer información nutricional completa en los centros y a impulsar formación especializada para el personal y los responsables de los comedores.