Una especialista alerta de que hasta un 9% de afectados mantiene síntomas de estrés postraumático años después del trauma

Hasta un 9% de personas puede mantener síntomas de estrés postraumático durante años, con alto riesgo de patología dual si no recibe tratamiento adecuado.

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Experta señala que hasta un 9% de personas podría tener síntomas de estrés postraumático años después del desencadenante Guillermo Morales - Europa Press

Experta señala que hasta un 9% de personas podría tener síntomas de estrés postraumático años después del desencadenante Guillermo Morales - Europa Press

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La integrante de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), Ana Benito, ha advertido de que “entre el 5 y el 9 por ciento” de personas “podría seguir presentando síntomas” de trastorno de estrés postraumático (TEPT) “años después” del desencadenante, “requiriendo apoyo continuado”.

La también psicóloga clínica del Hospital General Universitario de Valencia ha señalado que, aunque la mayoría de quienes atraviesan una vivencia traumática logra recuperarse con una intervención adecuada, es esperable que aparezcan reacciones de miedo intenso y ansiedad en este tipo de situaciones.

La SEPD detalla entre los síntomas del TEPT las imágenes, pesadillas o recuerdos intrusivos; la evitación de todo aquello que evoque el suceso traumático; un estado de hipervigilancia y alerta permanentes; una elevada reactividad emocional y la presencia de pensamientos y estado de ánimo negativos. Todo ello genera un marcado malestar y un deterioro significativo en el funcionamiento diario.

En el caso de tragedias graves, como la de Adamuz, se calcula que hasta un 20 por ciento de las personas que las sufren directamente puede desarrollar este trastorno mental. Datos de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana indican que, a los 11 meses de la DANA, más del 27 por ciento de los adultos afectados presentaba síntomas compatibles con TEPT.

PATOLOGÍA DUAL

Los expertos insisten en que el acompañamiento prolongado resulta clave, ya que un TEPT no tratado de forma adecuada incrementa de manera notable el riesgo de padecer otros problemas de salud mental, como depresión mayor, trastornos de ansiedad y conductas adictivas, sobre todo a sustancias como alcohol, cannabis u opioides, configurando lo que se denomina patología dual.

En este sentido, la SEPD apunta que hasta el 80 por ciento de las personas con TEPT pueden llegar a desarrollar, al menos, otro trastorno mental adicional. Se estima, además, que entre el 36 y el 52 por ciento de quienes padecen TEPT puede presentar alguna adicción, y que esta asociación también funciona a la inversa: entre el 26 y el 52 por ciento de los pacientes atendidos por adicciones puede cumplir criterios de TEPT.

“Actualmente, se formulan tres hipótesis complementarias para esta relación bidireccional y compleja”, ha destacado Benito, que ha agregado que “el TEPT puede aumentar la probabilidad de consumir sustancias como 'automedicación' o evasión de la angustia”. Añadido a ello, “las adicciones pueden aumentar la probabilidad de sufrir eventos traumáticos” y, por último, “ambos trastornos mentales comparten una vulnerabilidad común, procesos biopsicosociales comunes que aumentan la probabilidad de sufrir ambos trastornos”, ha explicado.

Por este motivo, Benito defiende que los pacientes reciban un abordaje “integral e integrado” de ambos trastornos de forma simultánea, por el mismo equipo y dentro del mismo dispositivo de Salud Mental. Todo ello “con un equipo multidisciplinar, que combine las intervenciones psicológicas, farmacológicas y sociosanitarias que han demostrado eficacia”, ha concluido.