La Selectividad 2026 llegará con nuevas medidas para intentar frenar las trampas tecnológicas durante los exámenes. Varias comunidades autónomas incorporarán sistemas de detección de frecuencia para localizar pinganillos invisibles y dispositivos ocultos utilizados para copiar, en un contexto marcado por la preocupación creciente de universidades y docentes por el uso de herramientas conectadas a inteligencia artificial.
Según adelanta El País, Galicia, Murcia, Cataluña y Aragón utilizarán detectores capaces de rastrear emisiones de radiofrecuencia durante las pruebas de acceso a la universidad. El objetivo es localizar dispositivos ocultos como auriculares diminutos, relojes inteligentes, gafas conectadas o sistemas inalámbricos utilizados para recibir respuestas desde el exterior.
El diario explica además que varias universidades y responsables educativos están reforzando los protocolos de vigilancia ante el aumento de casos relacionados con herramientas de IA y dispositivos prácticamente invisibles. Las sanciones previstas para quienes sean descubiertos copiando incluyen la anulación completa del examen, con calificación de cero
Cómo funcionarán los nuevos sistemas
Los detectores de frecuencia permiten localizar emisiones inalámbricas procedentes de dispositivos electrónicos ocultos. Estos sistemas pueden detectar comunicaciones utilizadas por pinganillos, auriculares invisibles, relojes inteligentes, micrófonos ocultos y otros aparatos conectados.
La preocupación de las universidades ha aumentado especialmente por el uso combinado de estos dispositivos con aplicaciones de inteligencia artificial capaces de generar respuestas en tiempo real.
Muchas universidades ya mantenían restricciones estrictas sobre teléfonos móviles y aparatos electrónicos, pero el desarrollo de dispositivos cada vez más pequeños y difíciles de detectar ha llevado a reforzar los controles de vigilancia.
Qué dice la normativa oficial de la PAU
La nueva Prueba de Acceso a la Universidad estará regulada por el Real Decreto 534/2024, aprobado por el Gobierno para establecer las características básicas de la PAU en los próximos cursos.
La normativa busca una mayor homogeneización entre comunidades autónomas y plantea cambios en el modelo de examen, con más peso para preguntas competenciales y de razonamiento frente a ejercicios puramente memorísticos.
El Ministerio de Educación y las universidades también han insistido en la necesidad de adaptar las pruebas al nuevo contexto tecnológico y al impacto de herramientas de inteligencia artificial generativa.
Fechas y cifras de la Selectividad 2026
Las pruebas de acceso a la universidad se celebrarán nuevamente entre finales de mayo y junio, dependiendo de cada comunidad autónoma.
Cada año, más de 300.000 estudiantes se presentan a la PAU en toda España, según los datos oficiales del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE).
Las universidades mantienen además protocolos específicos para identificación de alumnos, control de dispositivos electrónicos, vigilancia en las aulas y revisión de incidencias durante los exámenes.
Qué preocupa a las universidades
Además del uso de IA, las universidades siguen vigilando aplicaciones de mensajería ocultas, auriculares inalámbricos invisibles, dispositivos integrados en bolígrafos o relojes y herramientas de comunicación remota.
La CRUE y distintos responsables universitarios han señalado en los últimos meses que el avance de estas tecnologías está obligando a revisar continuamente los sistemas de control y supervisión durante las pruebas de acceso.