El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha asegurado ante el Tribunal Supremo que en ningún momento dio la orden de contratar la adquisición de mascarillas con la empresa Soluciones de Gestión, vinculada al empresario acusado Víctor de Aldama. Al mismo tiempo, ha defendido que la decisión de comprar 13 millones de unidades partió de él, motivada por "la necesidad de generar una reserva estratégica" de material sanitario.
“Yo siempre dije que las mascarillas había que traerlas lo antes posible, que pusieran todos los medios para ello”, ha señalado en su declaración de este lunes, en la que comparece como principal acusado en el juicio por presuntas irregularidades en la compra de material sanitario durante la pandemia.
Ábalos ha explicado que dio la "orden política" de asegurar 13 millones de mascarillas, pero que la ejecución correspondía a Puertos del Estado —encargado de 8 millones— y a Adif —responsable de 5 millones—, los organismos dependientes de Transportes a los que se encomendó la operación. Ha recalcado que ambos entes "estaban en plenitud de su competencia y de su responsabilidad" como "órgano de contratación".
"No he formado parte de ningún órgano de contratación"
En este sentido, ha remarcado que “tienen que contratar como ellos crean conveniente. Yo no he contratado jamás, no he formado parte de ningún órgano de contratación. Tienen el mandato de comprar, pero no el de contratar con nadie en concreto. Tienen que contratar a quien crean, porque al final son ellos los que van a tener que responder de quien contraten”.
Respecto a la elección de Soluciones de Gestión por parte de Puertos y Adif, el exministro ha defendido que, si no les convencía esa propuesta, "podían haber cogido otra". Según ha apuntado, “el problema es que las otras podían merecerles bastante menos confianza, y sobre todo es que igual les tocaba adelantar un dinero que no querían arriesgar”.
Ha añadido que no conoció "ninguna" de las ofertas presentadas y que solo supo que "hubo varias", hasta "cuatro coetáneas" a la de Soluciones de Gestión", extremo del que fue informado por su asesor, también acusado, Koldo García.
Ábalos ha relatado que “este tema solamente lo despaché con el subsecretario, con nadie más, y él me dijo que, aunque la ley de contratos del sector público para situaciones de emergencia y el propio decreto del estado de alarma creado para esta situación no exigía la concurrencia, quedaría bien si hubiera algunas ofertas más".
Ante esa sugerencia, el exministro asegura que pidió "buscarlas" y se ha mostrado "convencido" de que "al menos algunas hubo": "Por mi mano no pasó ninguna, por lo tanto no sé ni quiénes, pero a mí, por lo que se me respondió y lo que me consta, es que más de una hubo seguro".
El exresponsable de Transportes ha negado igualmente haber mantenido conversaciones con Aldama, el tercer acusado, antes de las adjudicaciones a Soluciones de Gestión, aunque ha admitido que es "probable" que supiera que estaba buscando material. “Pero en ese momento uno lo interpreta casi como una ayuda, en aquel momento es que necesitábamos de todo el mundo”, ha puntualizado.
Ha insistido en que su "obsesión" era disponer de "equipos de protección ya" y ha defendido que "la preselección se podía hacer perfectamente y es legal, ya que la legislación permitía eso" en el contexto de emergencia sanitaria y del estado de alarma.