El abuelo paterno y la pareja actual de la madre de una joven nacida en 2006, procesados por un presunto delito continuado de agresión sexual cuando la chica era menor, han rechazado ante el tribunal todas las acusaciones y han coincidido en describir a la denunciante como “mentirosa” y “problemática”.
Durante la vista oral, que se celebra este lunes y martes en la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña, el abuelo ha insistido en que la convivencia con la menor resultaba muy complicada. “Era muy difícil convivir con ella, siempre fue cruzada, desde pequeñita”, ha manifestado, subrayando que “jamás” le realizó tocamientos y que “nunca fue una niña de fiarse de ella, fue muy problemática siempre”.
En su declaración, el padrastro —actual compañero sentimental de la madre— ha mantenido la misma versión sobre el carácter de la joven, asegurando que era “problemática”. Preguntado por las razones que, a su juicio, habrían motivado la denuncia, las ha atribuido a “malas compañías” y al deseo de la menor de abandonar el domicilio familiar, al afirmar que “quería irse de casa”.
Según ha expuesto, los conflictos se originaban “por la libertad que no le dábamos, por los castigos que le poníamos por las cosas que hacía como mentir y robar”, y ha añadido que la chica “se había escapado varias veces y quería irse definitivamente”.
Testimonio de la joven
Frente a estas versiones, la supuesta víctima ha prestado declaración por videoconferencia y ha ratificado que ambos acusados abusaron de ella de forma reiterada cuando aún era una niña. “Hubo ocasiones en las que me despertaba con la mano de mi abuelo en mi vagina cuando yo tenía siete u ocho años”, ha detallado, asegurando además que este le llegó a ofrecer dinero a cambio de mantener relaciones sexuales.
En cuanto a la conducta atribuida al compañero de su madre, la joven ha explicado que “cuando empezaron los tocamientos faltaban tres meses para cumplir los 10 años” y que “la penetración duró hasta que se enteró mi madre cuando yo tenía 15”.
El escrito de acusación del Ministerio Fiscal sitúa los hechos imputados al abuelo entre los años 2013 y 2014, y los que se atribuyen al padrastro desde 2015 hasta 2022, todos ellos supuestamente cometidos en viviendas familiares ubicadas en la localidad de Ferrol.
La Fiscalía reclama para el abuelo una condena de 14 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual, consistente en la introducción de miembros corporales por vía vaginal, con intimidación, a menor de edad y aprovechando el vínculo de parentesco, además del pago de una indemnización de 6.000 euros en concepto de daños morales.
Para el padrastro, el Ministerio Público solicita 12 años de cárcel por un delito continuado de agresión sexual con acceso carnal e introducción de miembros corporales por vía vaginal, prevaliéndose del parentesco por afinidad y de la convivencia con la menor, así como una compensación económica de 12.000 euros por los perjuicios morales ocasionados.