Ampliación | Ábalos rebate los 94.000 euros sin justificar que le atribuye la UCO: Es menos, si hubiera dinero, aflora

Ábalos rechaza ante el Supremo los 94.000 euros sin justificar que le imputa la UCO y denuncia filtraciones, irregularidades y falta de pruebas.

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El exministro José Luis Ábalos en el banquillo de los acusados durante el juicio por el 'caso mascarillas' en el Tribunal Supremo, a 7 de abril de 2026, en Madrid (España). Pool

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El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha manifestado este lunes ante el Tribunal Supremo, donde declara como acusado, que no comparte el cálculo de los 94.000 euros en efectivo sin justificar en diez años que le atribuye la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. “He hecho las cuentas y sale bastante menos”, ha señalado, insistiendo en que “si hubiera dinero, aflora”.

Ha recordado que “Víctor de Aldama --empresario y coacusado en el juicio-- el otro día me puso más millones. Yo estoy encantado, porque cuantos más millones me pongan, más es exigible la identificación y la localización de ese dinero”, ha apuntado, tras un cruce de reproches con el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, a propósito de los atestados de la Guardia Civil.

El exministro ha criticado que “en cada declaración aumentan los millones” que le atribuyen Aldama y los investigadores, cantidades que ha rechazado de plano. “Decir que se me entregó en mano y delante de Koldo parece como muy grosero. Entiendo por qué y para qué se hace, pero ya le digo que no, no hay ninguna evidencia”, ha recalcado.

Ábalos ha detallado que en 2020 se le imputaron más de 14.000 euros “como ingresos en efectivo”, de los que, según su versión, “7.600 corresponden al alquiler” de una vivienda abonado por Koldo García, su exasesor y también procesado, y 4.000 “de un alquiler vacacional para Joseba” García, hermano de Koldo.

Ha denunciado igualmente que aún no le han devuelto los dispositivos electrónicos que le fueron intervenidos por la Guardia Civil, motivo por el que, según ha dicho, no ha “tenido oportunidad de hacer ninguna pericial de ningún sentido”.

En su declaración ha cuestionado el resultado de la investigación: “La investigación esta empezó en el año 22. Estamos en mayo del 2026. ¿Me quiere decir que en cuatro años no me han localizado cuentas, dinero, fondos? Solamente esto de los WhatsApps” del móvil de Koldo, ha expuesto.

Sobre la posibilidad de ocultar fondos, ha indicado que “se pueden ocultar 100.000, 200.000, 300.000”, pero no “millones”. “Se pueden gastar también”, le ha replicado Luzón, a lo que Ábalos ha respondido “que no”: “Mire cómo yo he vivido y mire cuántas veces he salido del país”.

Ha resumido que “todo lo que se me atribuye en esta causa son 94.800 euros son de origen desconocido. Esto es lo que se van a encontrar en diez años para el gran caso de corrupción de las mascarillas”, ha ironizado, antes de añadir: “No ha habido forma de encontrarme nada más. Y se pueden empeñar, no van a encontrar nada”.

Delegó en Koldo el control de los gastos

En cuanto a su relación económica con su exasesor, el exministro ha explicado que este “asumía el control del gasto” y “recogía los tickets”, salvo cuando no le acompañaba en algún viaje y él entregaba directamente la documentación a su secretaria en el PSOE. “La mayoría los adelantaba Koldo y yo aparecía formalmente”, ha relatado.

Ha reconocido que Koldo le adelantaba determinados gastos que, “por su propia naturaleza y singularidad”, prefería que no conociera su exmujer, y que su colaborador se ofrecía para “hacer la vida más fácil, más cómoda”.

También ha señalado que el PSOE “siempre” le devolvió en metálico los gastos adelantados hasta 2021, momento en el que comenzaron a abonárselos mediante transferencia bancaria. Ha añadido que nunca recibió billetes de 500 euros, a diferencia de Koldo.

Según ha indicado, “se ve con claridad en informe de la UCO como recibo dos transferencias del PSOE y tal cual las recibo, se las reenvío a Koldo. En total, 23.000 euros que yo le transferí”.

Respecto a los “folios” que recibía y que la investigación interpretó como posibles fajos de billetes, Ábalos ha insistido en que “son folios de verdad” porque tiene “esa cultura del papel” y se los trasladaban sus escoltas y chóferes.

No hubo nota de prensa sobre el préstamo a Air Europa

Otra de las cuestiones analizadas en la vista es si se difundió una nota oficial sobre el préstamo a Air Europa en el verano de 2020 a cambio de una supuesta dádiva, concretamente unas vacaciones en una vivienda de Marbella (Málaga).

El exministro ha rememorado que le “apremiaban para realizar algún tipo de manifestación” desde la SEPI, el organismo encargado de tramitar el rescate. “Lo que querían es un pronunciamiento mucho más claro, mucho más rotundo por parte de quien tenía que proceder al préstamo, en este caso la SEPI y que todo lo demás les pareció insuficiente y decepcionante”, ha explicado.

Ha precisado que “no hubo nota de prensa, comunicado ni nota informativa”, sino “un borrador elaborado” por el exsecretario de Estado de Transportes Pedro Saura --y al que Ábalos “no” se opuso-- para remitirlo a algunos medios de comunicación “lo que se llaman fuentes”.

Dice que toda la familia pagó las vacaciones en Villa Parra

Sobre la situación de Air Europa, ha subrayado que se trataba de “un hecho que afecta al país, que tiene mucho interés, y había mucha reclamación mediática”, y ha defendido su decisión de considerarla estratégica: “La aviación civil internacional es un sector estratégico y Air Europa, que valía mil millones antes del coronavirus, pasó a no valer”.

En relación con la vivienda de Marbella conocida como Villa Parra, Ábalos ha explicado que sufrió “un problema de daños que iba más allá” de lo que cubría el seguro. Ha afirmado que lo único que aceptó “fue la compensación de los gastos por los daños producidos”.

Ha descrito esas vacaciones como una “reunión” familiar tras meses de separación por el confinamiento y ha asegurado que el coste de la casa se sufragó entre todos los asistentes. A preguntas del fiscal sobre el precio exacto de la finca, ha contestado que “no” lo conocía con precisión. “Unos 6.000. Yo pagaría 1.500, por ahí”, ha indicado.

Quejas ante Interior por las diligencias de la UCO

Interrogado por la defensa de Koldo, el exministro y exsecretario de Organización del PSOE ha recordado que elevó quejas al Ministerio del Interior por lo que considera diligencias irregulares de la UCO, al haberse practicado cuando todavía conservaba el aforamiento como diputado.

“Yo era presidente de la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, no era un mero diputado, era de Interior”, ha señalado, reprochando que se realizaran consultas en bases de datos policiales y “vigilancias” en la puerta de su domicilio para seguir sus “movimientos” en una fase en la que, ha dicho, el foco de la investigación estaba en su exasesor Koldo García.

Ha explicado que, en su condición de parlamentario, formuló preguntas al Ministerio del Interior para averiguar si había sido objeto de “consulta de datos”, pero ha lamentado que la contestación del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska fue “muy elusiva”. “Fue que la Policía Judicial actúa siempre bajo mandato judicial; es obvio, faltaría más, pero nunca tuve ninguna respuesta, me tropecé con un muro”, ha afirmado.

Ábalos ha aludido además a mensajes de 2020, anteriores a la denuncia del PP que dio origen al “caso Koldo” en 2022, intercambiados por WhatsApp entre un capitán de la UCO, Juan Vicente Bonilla, y un empresario investigado en una causa de hidrocarburos, en los que se mostraba interés por información sobre “Koldo el del PSOE” y, según ha recordado, se animaba a “ir a por los de arriba”.

En esta línea, ha criticado que todavía no ha podido acceder a un disco duro de su propiedad incautado en casa de su exasesor, pese a haberlo solicitado al juez de la Audiencia Nacional que instruye el “caso Koldo”.

“Cuando yo voy a declarar como investigado, previamente aparece una información atribuyéndome un chalet en Perú valorado en un millón y medio. Esta filtración deriva de ese disco duro”, ha asegurado.

Por ello, ha dicho que busca “tener la posibilidad y la oportunidad” de que se le informe de cuándo se abrió esa unidad de memoria “para poder saber si realmente se ha manipulado o no”.

Ha añadido que “por ejemplo, en la intervención de mi domicilio, en junio, se llevaron unos ‘pendrives’ y un máster de un vídeo que solo yo y el presidente del Gobierno tienen. Y ha sido publicado. Es sobre el Comité Federal de Octubre de 2016 del PSOE”, ha concluido.