Arranca este miércoles el juicio a sanitarios por no asistir a un joven que murió en un polideportivo de Corral de Almaguer

La Audiencia de Toledo juzga a cuatro sanitarios por la muerte de un joven en Corral de Almaguer, en un caso marcado por supuestos malentendidos en la urgencia.

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Audiencia Provincial de Toledo EUROPA PRESS

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El próximo miércoles, 18 de febrero, se iniciará en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Toledo el juicio contra V.F.M., F.A.C., C.F.G. y A.M.A., profesionales sanitarios investigados por un presunto delito de omisión del deber de socorro tras la muerte, el 26 de enero de 2018, de C.P.M. en el polideportivo de Corral de Almaguer, donde sufrió una parada cardiorrespiratoria mientras jugaba un partido de fútbol. La Fiscalía ha optado por no formular acusación contra los sanitarios, de modo que será la familia del joven fallecido quien mantenga la acusación particular.

En su escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, la fiscal sostiene que, a la luz de las diligencias practicadas, no se aprecian indicios suficientes de responsabilidad penal en la actuación del personal médico investigado, entendiendo que lo sucedido obedece a “una concatenación de malentendidos con un fatal desenlace no esperado por nadie”.

Según el relato de la Fiscalía, el 26 de enero de 2018, sobre las 19.55 horas, el joven C.P.M., de 21 años, se desplomó de forma súbita durante un encuentro de fútbol en el polideportivo de Corral de Almaguer, quedando inconsciente y presentando una brecha en la cabeza.

Desde la instalación deportiva se contactó con el Servicio de Emergencias 112. En el centro de salud, los dos profesionales de guardia indicaron que no podían desplazarse al pabellón porque el otro equipo médico estaba atendiendo un aviso en Lillo y carecían de vehículo para salir, pese a que se les ofreció en dos ocasiones trasladarles en otro coche particular.

Tras una nueva comunicación con el 112, se informó de que una ambulancia había partido desde Quintanar de la Orden. Ese recurso llegó al polideportivo a las 20.26 horas, momento en el que C.P.M. se encontraba en asistolia. El joven fue trasladado al Hospital Virgen de la Salud, donde falleció al día siguiente.

El escrito de la fiscal detalla que, conforme a la información del Sescam, un hombre llamó solicitando asistencia urgente para un chico que estaba convulsionando en el polideportivo. Luego pasó el teléfono a otra persona, que explicó que el afectado tenía una brecha en la cabeza y respiraba con dificultad. La llamada se derivó, siguiendo el protocolo, a uno de los médicos coordinadores del Sescam.

Desde el Sescam se comunica además que el centro de atención de Urgencias 112 de Castilla-La Mancha informó de la petición de ayuda para C.P.M., y el médico coordinador ordenó la activación de la UVI móvil con base en Quintanar de la Orden a las 20.03 horas, registrándose la asistencia a las 20.20 horas. El médico del centro de salud de Corral de Almaguer fue activado igualmente a las 20.03 horas y el helicóptero sanitario a las 20.56 horas.

La Fiscalía incorpora también las declaraciones de varios testigos que relatan que, tras caer C.P.M. al suelo, llamaron al 112 y algunas personas se dirigieron al centro de salud, unos en coche y otros corriendo. Allí, una mujer les comunicó que no podían salir porque el vehículo de Urgencias estaba en Lillo. Uno de los testigos añade que esa misma mujer les dijo que otro equipo ya se encontraba de camino.

Declaraciones de los investigados

La enfermera V.F.M., también investigada, declaró que, alrededor de las 20.00 horas, un chico acudió al centro y le informó de que había llamado al 112 porque un joven se había caído en el pabellón. Ella le respondió que, si ya se había avisado al 112, la incidencia se derivaría al equipo de avisos correspondiente.

Según su testimonio, ese chico únicamente le indicó que el afectado “tenía sangre” y que se había hecho una brecha en la cabeza, sin trasladarle que la situación fuera especialmente grave. Añade que llamó al móvil de Urgencias para contactar con el equipo de avisos y comprobó que tenían un aviso en el propio pabellón de Corral de Almaguer. Desde ese equipo, afirma, le comunicaron que estaban finalizando otra asistencia y que se desplazarían enseguida al polideportivo, insistiendo en que no pensó “en ningún momento” ni le dijeron que se tratara de una urgencia vital.

El joven que había acudido al centro le ofreció su vehículo para llevarla al pabellón, pero V.F.M. decidió no salir al entender que el equipo de avisos ya estaba informado y se dirigía al lugar. Posteriormente, regresaron al centro para advertirle de que el afectado “se estaba poniendo azul”, momento en el que volvió a llamar al equipo de avisos para comprobar si ya habían salido hacia el polideportivo “y quedarse tranquila” o, en caso contrario, ir ella misma corriendo a ayudar. Le respondieron que estaban entrando en Corral de Almaguer, por lo que nuevamente optó por no desplazarse.

En ese intervalo, el médico pasaba consulta. V.F.M. le comunicó que un chico había ido a pedir ayuda porque otro joven del pabellón se había caído y se había hecho una brecha, informándole además de que el equipo de avisos estaba al corriente. Según la enfermera, el médico contestó que, en ese caso, fueran ellos —el equipo de avisos—.

V.F.M. sostiene que, cuando tomó conciencia de la gravedad del aviso, eran las 20.19 horas, e inmediatamente informó al médico A.M.A. Por su parte, el doctor A.M.A., en su declaración como investigado, señaló que no se enteró de que hubieran acudido al centro a pedir auxilio y que, de haberlo sabido, habría salido de inmediato a prestar ayuda y habría “subido a cualquier coche”, subrayando que no fue informado “en ningún momento” por la enfermera V.F.M. de la situación real.

Actuación del equipo de avisos

El investigado F.A.C., integrante del equipo de avisos, declaró que se encontraba atendiendo un aviso en Lillo cuando la enfermera recibió la primera llamada relacionada con esta emergencia, en la que no se profundizó en valorar la posible gravedad del caso.

Relata que hubo una segunda comunicación en la que, desde el 112, se les indicó que el lesionado presentaba una cardiopatía y que, cuando llegaron al lugar, ya estaba allí una UVI que había iniciado las maniobras de reanimación cardiopulmonar.

La enfermera C.F.G., también investigada, fue quien recibió la orden de desplazarse a Corral de Almaguer porque en el pabellón había “un muchacho que necesita ayuda”. Posteriormente, recibió la llamada de V.M.F., en la que, según afirma, no se le trasladó que la situación fuera grave. En su declaración, añadió que el centro de salud de Corral de Almaguer no disponía de equipamiento para atender pacientes fuera del propio centro y que era el equipo de avisos el que llevaba ese material en su vehículo.