La calma no ha llegado a la Fiscalía General del Estado tras la marcha de Álvaro García Ortiz. La Asociación de Fiscales (AF) ha vuelto a imponerse en las elecciones al Consejo Fiscal, consolidando su posición como principal fuerza dentro del órgano representativo de la carrera fiscal y reactivando la presión interna sobre la cúpula del Ministerio Público y Teresa Peramato.
La AF ha conseguido seis de los nueve vocales electivos del Consejo Fiscal, frente a los dos logrados por la Unión Progresista de Fiscales (UPF) y uno por la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales (APIF).
El resultado refuerza el peso de la asociación mayoritaria dentro del órgano consultivo que asesora a la Fiscalía General del Estado en cuestiones clave relacionadas con nombramientos, criterios internos y funcionamiento institucional.
La victoria reactiva el pulso interno en la Fiscalía
Más allá del reparto de vocales, la lectura política del resultado ha sido inmediata dentro de la propia carrera fiscal.
La Asociación de Fiscales ha interpretado el resultado como una señal clara de que una parte mayoritaria de la carrera reclama cambios en la dirección de la institución. En esa línea, su presidenta, Cristina Dexeus, ha defendido públicamente la necesidad de reforzar la independencia del Ministerio Fiscal y de corregir dinámicas internas cuestionadas por parte de la asociación.
El foco se dirige especialmente hacia Teresa Peramato, que asumió responsabilidades de primer nivel dentro de la Fiscalía General del Estado en un momento de fuerte tensión institucional y que ha quedado situada en el centro de parte de esas críticas internas.
La AF ha mantenido en los últimos meses una posición muy crítica con decisiones adoptadas desde la cúpula fiscal, especialmente en cuestiones vinculadas a nombramientos y funcionamiento interno, en un contexto marcado también por la polémica política en torno al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Un órgano clave dentro del Ministerio Público
El Consejo Fiscal es el principal órgano de representación interna de la carrera fiscal y actúa como órgano consultivo en asuntos relevantes para el funcionamiento del Ministerio Público. Aunque no tiene capacidad ejecutiva directa sobre la Fiscalía General, su composición resulta políticamente relevante porque refleja el equilibrio de fuerzas dentro de la carrera fiscal.
La nueva victoria de la Asociación de Fiscales consolida así el predominio del sector más crítico con la actual dirección institucional y añade presión sobre una etapa especialmente sensible dentro del Ministerio Público.
El resultado llega además en un momento de elevada tensión en el ámbito judicial y fiscal, con debates abiertos sobre independencia institucional, nombramientos y relaciones entre la Fiscalía y el poder político.