Un Tribunal de Instancia de Córdoba ha impuesto una pena de 13 meses de cárcel y 38 meses de inhabilitación a un ganadero de Dos Torres por un delito continuado de maltrato animal, después de que 36 vacas murieran por deshidratación y carencia de alimento en una explotación ganadera extensiva.
Según ha detallado Pacma, la sentencia declara probado que “el acusado, responsable de una finca con cerca de un centenar de reses, permaneció varios días sin supervisar a los animales ni garantizar su acceso a agua y pasto, pese a conocer el estado de agotamiento del cercado en el que se encontraban”. A raíz de esta omisión, el ganado quedó confinado en una parcela “sin recursos suficientes”, lo que derivó en la muerte de 36 vacas entre los días 27 y 29 de mayo de 2022.
En el proceso judicial, el Partido Animalista actuó como acusación particular y sostuvo que “los hechos debían ser considerados un delito continuado de maltrato animal; una tesis finalmente respaldada por el juzgado”. La resolución incorpora de forma expresa la doctrina reciente del Tribunal Supremo (TS) relativa a “la consideración de los animales como seres sintientes y la necesidad de proteger individualmente su bienestar”.
El fallo impone al ganadero 13 meses de prisión y 38 meses de inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión, oficio o actividad vinculada con animales, así como para su tenencia. Igualmente, se le condena al pago de las costas procesales, incluidas las generadas por la acusación particular de Pacma.
Desde Pacma califican la resolución de “insuficiente” al entender que “el acusado no entrará en prisión a pesar de la consecuencia de muerte de un elevado número de animales”, aunque admiten que “esta sentencia supone un pequeño avance en la persecución penal de los casos de abandono y negligencia en explotaciones ganaderas, especialmente en sistemas extensivos donde el control sobre los animales suele relajarse bajo la falsa premisa de una supuesta autosuficiencia del ganado”.