Condenado a 34 años de cárcel por abusar sexualmente de su hija menor durante casi diez años en Mallorca

Un hombre es condenado a 34 años de cárcel en Mallorca por agresiones sexuales continuadas a su hija desde los cuatro hasta los 13 años.

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Un furgón de la Policía Nacional llega a la Audiencia Provincial de Baleares, a 17 de enero de 2025, en Palma de Mallorca, Mallorca, Baleares (España).  Isaac Buj - Europa Press

Un furgón de la Policía Nacional llega a la Audiencia Provincial de Baleares, a 17 de enero de 2025, en Palma de Mallorca, Mallorca, Baleares (España). Isaac Buj - Europa Press

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La Audiencia Provincial de Baleares ha impuesto una pena de 34 años de prisión a un hombre por agredir sexualmente a su hija cuando era menor de edad durante un periodo cercano a una década en Mallorca.

Tal y como ha comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), el tribunal lo declara responsable de tres delitos continuados de agresión sexual y le ordena además abonar una indemnización de 15.000 euros a la víctima.

En la resolución, los magistrados destacan que el testimonio de la menor fue considerado “persistente, verosímil, carente de móviles espurios, creíble y no contradictoria”, por lo que lo valoran como prueba de cargo suficiente para dictar una condena, frente a la versión del acusado, que quedó desacreditada durante la vista oral.

El fallo considera acreditado que el procesado, aprovechándose de su posición como padre y de la corta edad de la niña, la sometió de forma reiterada a agresiones sexuales que se iniciaron cuando tenía cuatro años y que, aumentando en intensidad y gravedad con el paso del tiempo, se prolongaron hasta que cumplió 13 años.

Además de los tocamientos y las violaciones, la sentencia detalla que el hombre obligaba a la menor a ducharse o desnudarse ante él y realizaba comentarios de contenido sexual sobre otras mujeres en su presencia.

En 2020, cuando la víctima contaba ya con 13 años, el acusado la introdujo en una furgoneta, la trasladó a una zona apartada y allí, tras propinarle golpes y sujetarla con fuerza, la violó nuevamente.

Ese mismo año, un juzgado de Palma acordó la suspensión del régimen de visitas en el marco de un procedimiento por violencia psíquica y física habitual y por lesiones contra la menor, que concluyó con una sentencia condenatoria previa.

De acuerdo con dicha resolución, la joven ha precisado atención psicológica continuada y tratamiento farmacológico, y ha sido ingresada en varias ocasiones en una unidad psiquiátrica a causa de sus pensamientos suicidas y conductas autolesivas.

La sentencia dictada por la Audiencia aún no es firme, ya que contra ella puede presentarse recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Baleares.