El juicio con jurado popular contra un hombre acusado de acabar con la vida de uno de los asaltantes que irrumpieron en su vivienda para robar unas plantas de cannabis, acompañado de otros tres individuos, se ha iniciado este lunes en la Audiencia Provincial. En esta primera sesión, el fiscal ha reiterado que “existe prueba más que suficiente para la condena”.
La vista ha comenzado pasadas las 13.00 horas, una vez constituido el jurado popular, que deberá pronunciarse sobre la culpabilidad o inocencia tanto del propietario, acusado de homicidio, como de los otros tres procesados por el asalto. Tras la formación del tribunal, se han dado lectura a los escritos de acusación y defensa y a los informes iniciales.
El Ministerio Público reclama para el dueño de la finca una pena de 15 años de prisión por un delito de homicidio. Para los otros tres asaltantes, que también se sientan en el banquillo, solicita una condena de 11 meses de cárcel para cada uno.
Durante el turno de cuestiones previas y la exposición de los informes iniciales, el fiscal ha insistido en que “existe prueba más que suficiente para la condena” y ha subrayado que “el hecho de que el acusado mató a una persona no es controvertido”.
Por su parte, las acusaciones particulares, que representan a la madre, la hermana y el padre del fallecido, han defendido que los hechos “deben ser calificados no son un homicidio sino como un asesinato”, apoyándose en dos elementos concretos.
En particular, los letrados han señalado la “sorpresa” con la que el acusado habría abordado al fallecido y “la gran cantidad de cuchillazos que recibió”.
Según ha expuesto la representación legal del padre de la víctima, “la víctima no empleó la violencia, que únicamente ejercía el acusado, no eran tres contra uno, sino una persona que estaba desarmada a la que se sorprendió por la espalda y a la que se siguió apuñalando y murió desangrada”.
Al mismo tiempo, los abogados de los tres asaltantes han pedido un veredicto absolutorio para sus defendidos, alegando que no intervinieron directamente en la agresión mortal. A su vez, la defensa del propietario acusado de causar la muerte ha mantenido que “las circunstancias que llevaron a este hecho no son constitutivos de un delito de asesinato o homicidio en la forma en la que se vienen acusando”.
Los hechos investigados
Según el escrito de acusación, los sucesos se remontan al 24 de septiembre de 2020, cuando cuatro personas se desplazaron hasta una vivienda de Inca con la intención de sustraer unas plantas de marihuana. Tres de ellos, ahora procesados, permanecieron en el exterior vigilando mientras el cuarto accedía al interior de la finca.
Este último habría entrado a la propiedad a través de un hueco practicado en una valla metálica instalada sobre el muro perimetral. En ese momento fue sorprendido por el dueño de la casa y, en el transcurso de un forcejeo entre ambos, el propietario le asestó varias puñaladas.
El asaltante, gravemente herido, logró huir del interior de la vivienda, pero el acusado salió tras él y lo persiguió hasta el exterior de la finca. Una vez le dio alcance, volvió a apuñalarlo y abandonó el lugar. La víctima falleció poco después en el mismo punto donde quedó tendida.
Además de la pena de 15 años de prisión, la Fiscalía solicita que la familia del fallecido sea indemnizada con una cantidad que ronda los 157.000 euros en concepto de responsabilidad civil.
El juicio continuará este martes con la declaración de los primeros testigos, empezando por los agentes de la Guardia Civil, y está previsto que se prolongue a lo largo de la semana con el resto de testimonios y periciales.