El juicio a la familia Pujol queda visto para sentencia con el expresident apartado y la Fiscalía firme en sus peticiones

El macrojuicio a la familia Pujol queda visto para sentencia con Jordi Pujol exonerado y la Fiscalía manteniendo duras penas para sus siete hijos.

2 minutos

Jordi Pujol Ferrusola a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar, a 29 de enero de 2026, en Madrid (España). Fernando Sánchez - Europa Press

Publicado

2 minutos

El proceso judicial por el presunto enriquecimiento ilícito del clan Pujol quedó este jueves visto para sentencia, tras más de seis meses de vista oral. En el transcurso del juicio, el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol i Soley ha sido exonerado por el tribunal al apreciar falta de capacidad cognitiva, mientras que la Fiscalía ha mantenido intactas sus solicitudes de condena, que oscilan entre ocho y 29 años de prisión para sus siete hijos.

La jornada de este jueves ha servido para cerrar los informes finales de las defensas, y la mayoría de los procesados ha renunciado a ejercer su derecho a la última palabra. Con ello se pone fin a medio año de sesiones, en las que han declarado más de un centenar de testigos ante la Audiencia Nacional.

El tribunal ha sentado en el banquillo a los siete hijos del expresidente Jordi Pujol i Soley y a otros acusados por presuntos delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsificación de documento mercantil, delitos contra la Hacienda Pública y alzamiento de bienes.

Para los descendientes del expresident, la Fiscalía Anticorrupción reclama penas que van desde los ocho hasta los 29 años de cárcel, en función del grado de implicación. El principal señalado es Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del matrimonio. En la causa también figuraba el propio Jordi Pujol i Soley, para quien el Ministerio Público solicitaba nueve años de prisión y una multa de 204.000 euros, pero el tribunal decidió exonerarle al considerar acreditada su falta de capacidad cognitiva.

Siete hijos acusados y una supuesta trama familiar

Anticorrupción mantiene la acusación contra los siete hijos del expresidente de la Generalitat, una expareja de Pujol Ferrusola y alrededor de una decena de presuntos colaboradores. A todos ellos les atribuye la integración en una supuesta organización criminal que se habría enriquecido durante décadas mediante prácticas corruptas, aprovechando la influencia política y el poder acumulado por la familia.

En su informe final, el fiscal Fernando Bermejo reprochó a las defensas del expresidente y de sus siete hijos su intento de transformar la vista oral en “un ataque a Cataluña”, y contrapuso el fraude fiscal que considera acreditado durante años con el relato independentista de “España ens roba”.

La familia Pujol niega los hechos

Por su parte, el abogado de Jordi Pujol Ferrusola, Cristóbal Martell, reclamó al tribunal la absolución total de su defendido al entender que no se ha probado “nada”, y sostuvo que el origen del patrimonio familiar procede de la “deixa” o herencia del abuelo, Florenci Pujol.

En su declaración como acusado, Jordi Pujol Ferrusola rechazó haber cobrado dinero de constructoras a cambio de favores políticos y, en línea con la tesis de su defensa, atribuyó el origen de su patrimonio en Andorra a la venta de láminas financieras procedentes de la herencia de su abuelo.