El pantalón del segundo de los dos procesados por la muerte de Lukas Agirre, el hernaniarra de 24 años fallecido la mañana de Navidad de 2022 en las inmediaciones de una discoteca de San Sebastián, presentaba un perfil genético coincidente con el suyo propio, con el de la víctima y con el de una tercera persona aún sin identificar.
La Audiencia de Gipuzkoa ha celebrado este miércoles la novena sesión del juicio contra tres acusados: dos hombres, uno señalado como autor de dos puñaladas mortales, otro considerado presunto dueño de la navaja y supuesto colaborador "esencial", y una mujer investigada por un presunto delito de encubrimiento.
Agentes de la Ertzaintza adscritos a la unidad forense de Policía Científica han expuesto en la sala las conclusiones del informe de genética forense elaborado a partir de las evidencias recogidas durante la inspección ocular del escenario del crimen, con el fin de realizar el estudio de ADN.
Según han explicado, tras procesar las muestras se detectó en el pantalón de uno de los acusados un perfil genético que corresponde al portador de la prenda, a Lukas Agirre y a una persona no identificada.
En relación con la navaja de tipo 'mariposa' con la que supuestamente se apuñaló a la víctima, los especialistas solo han localizado rastro genético de Lukas Agirre. No fue posible obtener datos de las "cachas" del arma debido a la escasa cantidad de ADN disponible.
Los ertzainas han señalado que el arma blanca apareció en un contenedor de obra, circunstancia que "pudo influir", y han añadido que también se pudo "limpiar" la navaja, lo que habría eliminado otros restos biológicos. La sangre adherida al filo corresponde a Lukas Agirre.
En cuanto a las zapatillas de la marca Versace del segundo acusado, una de las cuales, la del pie izquierdo, habría sido prestada al principal procesado durante la huida tras perder este una de las suyas en el lugar de los hechos, se ha identificado ADN de ambos en los cordones, lo que apunta a que "han manipulado esos cordones en algún momento". Por el contrario, las deportivas Skechers del principal acusado no se sometieron a análisis genético.
Los agentes también estudiaron las "manchas rojizas" localizadas en la base del monumento de la plaza Okendo, en las escaleras cercanas al Hotel María Cristina, así como en un banco y en la zona ajardinada del entorno, encontrando en todas ellas perfil genético de Lukas Agirre.
Además, se revisaron otras muestras recogidas junto al Victoria Café, cuyo perfil genético "corresponde a una persona diferente a los implicados". "No sabemos de quién son, lo hemos consultado en una base de datos internacional, pero no se han encontrado resultados", han precisado.
Muestras de tóxicos y testigos de la defensa
En la sesión de este miércoles ha declarado también la responsable de área de Osakidetza que practicó las extracciones para el análisis de tóxicos a los dos acusados. Ha indicado que ambos llegaron custodiados por la Ertzaintza y se mostraron "conscientes, colaboradores" y con una conversación "normal", sin indicios de "intoxicación aguda" en aquel momento.
Los dos acusados, cada uno cuando se le tomaron las muestras, solicitaron medicación para la ansiedad. La médico ha explicado que no se llevó a cabo una exploración física completa porque "no procedía", al haberse ordenado únicamente una prueba de tóxicos y no un reconocimiento médico integral, por lo que desconoce si presentaban golpes en el cuerpo. "En lo que vi de las cara y las manos, no había", ha manifestado.
También han intervenido en la vista dos detectives privados, peritos propuestos por las defensas, que han aportado grabaciones del interior de la discoteca para tratar de demostrar que no había personal de seguridad en los aseos y que podía acceder más de una persona a la vez a cada baño, en contra de lo declarado por el jefe de seguridad del local.
Las defensas mantienen que los acusados consumieron diversas sustancias estupefacientes durante toda la noche previa a los hechos. El juicio se reanudará este jueves con la declaración de los forenses.