El TSJ de Madrid revisa los 36 años de cárcel a Dilawar Hussein por el triple crimen de Morata de Tajuña

El TSJ de Madrid revisa la condena de 36 años a Dilawar Hussein por el triple homicidio de Morata de Tajuña, ligado a una deuda de 60.000 euros.

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Juicio por el triple asesinato de los hermanos de Morata de Tajuña EUROPA PRESS

Juicio por el triple asesinato de los hermanos de Morata de Tajuña EUROPA PRESS

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El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) analiza este martes la condena de 36 años de prisión impuesta a Dilawar Hussein por la muerte violenta de tres hermanos de Morata de Tajuña, a quienes mató el 17 de diciembre de 2023 a golpes con un palo de hierro por una deuda económica.

Los magistrados estudiarán los recursos presentados contra la resolución dictada el pasado mes de noviembre, que le consideró autor responsable de tres delitos de homicidio y de otro delito de quebrantamiento de condena, aplicando la atenuante de alteración psíquica.

El fallo se apoyaba en el veredicto emitido por el jurado popular el 30 de octubre. Los integrantes del tribunal del jurado declararon por unanimidad a Dilawar culpable de tres delitos de homicidio, rechazando las atenuantes de confesión y arrebato que había solicitado su defensa.

La Sala asumió como adecuadas las penas reclamadas por el Ministerio Fiscal por los tres homicidios cometidos sobre los hermanos, valorando “las circunstancias objetivas que afloran la violencia, agresividad y peligrosidad que se descubre en la conducta del acusado, que recurrió al empleo de un medio altamente peligroso, cual es un palo de hierro u objeto contuso, largo, rígido y pesado, con el que golpeó repetidamente en la cara y en la cabeza a sus víctimas”.

Durante la vista oral, el autor confeso del triple crimen admitió que mató con una barra de hierro a los tres hermanos Gutiérrez Ayuso, afirmando que escuchó “voces en su cabeza” que le llevaron “ahí” y que ve “fantasmas”.

“Yo estaba mal. Mi cabeza no estaba bien. Escuché voces por mi enfermedad. Las voces me llevaron ahí. Salté la pared porque quería hablar con ellos pero sacaron cuchillos y yo vi un palo de hierro y les di”, relató ante el tribunal.

Una deuda de 60.000 euros como detonante

El origen del crimen fue la deuda que mantenían las hermanas con el acusado, a quien adeudaban 60.000 euros. Amelía y Ángeles habían sido víctimas de una “estafa amorosa” por parte de unos supuestos militares estadounidenses destinados en Afganistán, a los que enviaban dinero desde el locutorio que regentaba Dilawar.

En dependencias policiales, explicó a los investigadores que las mató con una barra de hierro que se encontraba en la vivienda y que regresó días después con la intención de quemar los cuerpos. Por este motivo, en la inspección ocular los agentes localizaron dos tipos distintos de huellas de pisadas en la escena del crimen. Además, aseguró que estaba “loco”.

Las hermanas sufrieron lo que se conoce como “una estafa amorosa” a través de internet a manos de unos supuestos militares americanos destinados en Afganistán y, tras quedarse sin ahorros, solicitaron un préstamo de 60.000 euros a quien acabaría siendo su asesino. Conocían a Dilawar, apodado el “Negro”, porque le habían alquilado una de las habitaciones de su domicilio.

En septiembre de 2023, un juzgado de Alcalá de Henares impuso al acusado una orden de alejamiento respecto de una de las hermanas, después de varias denuncias por acoso y amenazas.

A mediados de enero de 2024, los vecinos alertaron a las autoridades al no tener noticias de los tres hermanos durante semanas. La desaparición se denunció aproximadamente un mes después del crimen, ocurrido el 17 de diciembre de 2023.

Fue entonces cuando agentes de la Guardia Civil localizaron los cuerpos sin vida en el interior de la vivienda, calcinados y apilados. Según las investigaciones, los mató con una barra de hierro tras escalar el muro de la casa.

El hallazgo se produjo en torno al 19 o 20 de enero, y la detención del agresor tuvo lugar el 22 de enero, fecha en la que se decretó su ingreso en prisión provisional tras confesar los hechos.

Golpes mortales con una barra de hierro

Los hechos se desarrollaron en la mañana del 17 de diciembre de 2023, cuando el acusado acudió al domicilio donde vivían los tres hermanos asesinados.

Después de trepar el muro perimetral, llamó a la puerta de la vivienda, abriéndole J. G. A. Una vez dentro, le asestó numerosos golpes en la cara y en la cabeza con un palo de hierro o un objeto contuso, largo, rígido y pesado de características similares, causándole la muerte por traumatismo craneoencefálico.

Seguidamente, se dirigió a F. A. G. y le propinó múltiples golpes en la cabeza con un palo de hierro o un objeto contuso, largo, rígido y pesado de similares características, provocando igualmente su fallecimiento por traumatismo craneoencefálico.

Por último, se aproximó a F. M. Á. G. y, con la misma intención, le dio varios golpes en la cara y en la cabeza utilizando un palo de hierro o un objeto contuso, largo y pesado de similares características, hasta causarle la muerte por traumatismo craneoencefálico.

El 19 de diciembre de 2023, sobre las 20:00 horas, el acusado volvió al inmueble situado en la Travesía del Calvario nº 3 de Morata de Tajuña, donde permanecían los cuerpos de F. A., F. M. y J. G. A., y les prendió fuego.

El 22 de enero de 2024 fue arrestado y el Juzgado de Instrucción nº 5 de Arganda del Rey acordó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, por estos hechos.

En el momento del crimen, el acusado presentaba de forma leve disminuidas sus capacidades intelectivo-volitivas, al padecer un trastorno de personalidad con predominio de rasgos paranoides, junto a una carga progresiva de frustración vital y situacional.