El TSJCyL ratifica 25 años de cárcel a un entrenador de fútbol base por agresiones sexuales continuadas a dos menores

El TSJCyL confirma 25 años de prisión y elevadas indemnizaciones a un entrenador de fútbol base por agresiones sexuales continuadas a dos menores.

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El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha ratificado la pena de 25 años de prisión impuesta a un técnico de fútbol base por dos delitos continuados de agresión sexual con acceso carnal sobre dos menores de 16 años, jugadores del equipo que dirigía. La resolución mantiene igualmente las indemnizaciones fijadas en 70.000 euros para cada una de las víctimas, así como la responsabilidad civil subsidiaria y solidaria del club deportivo y de su aseguradora.

La Sala de lo Civil y Penal, con sede en Burgos, rechaza en su totalidad el recurso de apelación presentado por el condenado, que pretendía una rebaja en la calificación jurídica de los hechos, la aplicación de las atenuantes de confesión y dilaciones indebidas y una reducción de las penas. También desestima el recurso de la entidad deportiva, que discutía su responsabilidad civil subsidiaria y el importe de las cantidades indemnizatorias.

El fallo confirma una condena de 12 años y 6 meses de prisión, con inhabilitación absoluta durante todo el tiempo de cumplimiento de la pena, además de 10 años de libertad vigilada una vez salga de prisión. Se mantiene igualmente la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de cada una de las víctimas y de comunicarse con ellas durante 10 años.

Asimismo, se le impone la inhabilitación para ejercer cualquier profesión u oficio que implique trato directo y habitual con menores durante un periodo superior en 10 años a la pena de prisión impuesta.

El TSJCyL confirma también la obligación del condenado de abonar a cada una de las víctimas 70.000 euros en concepto de daños y perjuicios, incluidos los daños morales, más los intereses legales correspondientes, y declara la responsabilidad civil subsidiaria y solidaria, entre sí, de la entidad deportiva y de la compañía aseguradora con la que esta tiene suscrito un seguro de responsabilidad civil.

Los hechos se desarrollaron entre 2021 y 2022, cuando el condenado, nacido en 1968 y sin antecedentes penales, entrenaba a un conjunto de categoría cadete en el que militaban los dos menores. El entrenador utilizó perfiles falsos en Instagram, haciéndose pasar por mujeres, para contactar con los chicos y manipularlos.