La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha avalado íntegramente la condena de 12 años de cárcel que la Audiencia Provincial impuso en marzo a un hombre que en diciembre de 2023 violó y robó a una mujer en Pamplona.
El condenado, de origen marroquí y 23 años, será expulsado de España una vez cumpla la mitad de la pena y tendrá prohibido regresar durante 10 años.
Asimismo, se mantiene la prohibición de comunicarse con la víctima o aproximarse a menos de 200 metros durante 15 años, así como una medida de libertad vigilada de 10 años posterior al cumplimiento de la prisión. En concepto de responsabilidad civil, deberá abonar a la mujer 60.000 euros por los daños morales causados.
La resolución, recurrible ante el Tribunal Supremo, confirma las penas fijadas por la Sección Primera de la Audiencia: 9 años por un delito de agresión sexual y 3 años por un delito de robo con violencia.
Según el TSJN, los hechos ocurrieron sobre las 2.37 horas del 17 de diciembre de 2023, en las inmediaciones del Archivo General de Navarra, en el Casco Viejo de Pamplona. La víctima, de 56 años, regresaba de una fiesta cuando el acusado, “que llevaba una gorra beige”, se dirigió hacia ella y “se colocó a dos metros”.
Cuando la mujer se sentó en un murete, el procesado “se abalanzó sobre ella con fuerza y la empujó”. Ambos cayeron a una zona ajardinada donde, “con gran violencia” y tras golpearla, el agresor la violó. La mujer “intentó defenderse, y mordió en la mano y golpeó en la boca” al condenado.
Tras unos diez minutos, el hombre “abandonó el lugar tras coger del bolso de la víctima su móvil”, un iPhone 11 tasado en 748,33 euros, y 70 euros en efectivo. Sin embargo, “regresó a los cuatro minutos”, se “agachó para coger algún objeto más, tanto del suelo como del bolso, y volvió a marcharse”.
En la zona ajardinada, la Policía Municipal de Pamplona localizó, entre otros efectos y prendas, la gorra que llevaba el agresor. La mujer sufrió lesiones físicas y presenta ataques de ansiedad; la sentencia recoge que “tiene miedo a salir a la calle y pesadillas nocturnas, que persisten a día de hoy”.
Lesiones compatibles con la agresión sexual
La defensa recurrió la condena ante el TSJN. En su fallo, la Sala de lo Civil y Penal coincide con la Audiencia en resaltar la “verosimilitud” y “sinceridad” del relato de la víctima, apoyado además por diversas pruebas de corroboración.
En este sentido, el Tribunal recuerda que “no se discute que, en el lugar de los hechos, los agentes policiales que realizaron la correspondiente inspección, concretamente así lo refirió en el acto del juicio el agente de Policía Municipal de Pamplona número 590”, hallaron las prendas de las que la mujer había manifestado que “fue despojada violentamente por el autor de los hechos con ocasión de su ejecución”.
La Sala añade que el informe médico del servicio de ginecología recogió lesiones “compatibles” con la agresión sexual denunciada.
“Todo ello confirma lo declarado por ella respecto del hecho de que fue objeto de una agresión sexual, dado que, en otro caso, resultaría inexplicable su situación y el estado en el que se encontraba tras los hechos y las afirmaciones que efectuó de inmediato, así como el hallazgo de las referidas prendas en el lugar de los hechos y las importantes y variadas lesiones que presentaba”, concluye el Tribunal.
En el recurso, la defensa pidió que se dejara sin efecto la sustitución parcial de la pena de prisión por la expulsión del territorio nacional, alegando que el condenado lleva años en España, que aquí tiene su entorno habitual, que domina el idioma, está adaptado a las costumbres y no cuenta con antecedentes penales.
No obstante, el TSJN mantiene la expulsión acordada por la Audiencia una vez cumplida la mitad de la condena, al entender que las alegaciones sobre su arraigo “carecen de justificación”. “Solo consta que el acusado reside en territorio español en situación irregular, careciendo de vínculos laborales y no acreditándose vínculos sociales o familiares de alguna raigambre en España”, razona la Sala.