Fiscalía reclama 27 años de cárcel para un mosso por engañar a una joven con discapacidad y agredirla sexualmente

Fiscalía reclama 27 años de prisión para un mosso acusado de engañar a una joven con discapacidad con una falsa academia de masajes para agredirla sexualmente.

4 minutos

El acusado de agredir sexualmente a una mujer con discapacidad intelectual, en el juicio que ha comenzado este miércoles den la Audiencia Provincial de Barcelona EUROPA PRESS

Publicado

4 minutos

La Fiscalía pide una pena de 27 años de prisión para un agente de los Mossos d'Esquadra acusado de agredir sexualmente a la pareja de su hijastro, una joven que tenía reconocida una discapacidad psíquica del 55% en el momento de los hechos --actualmente del 75%--, tras supuestamente diseñar un plan minucioso para engañarla.

El juicio se ha iniciado este miércoles en la sección 3 de la Audiencia de Barcelona. El Ministerio Público le imputa un delito continuado de agresión sexual con abuso de la situación mental de la víctima y penetración, así como un delito de pornografía en cuya producción se habrían utilizado personas con discapacidad.

Además de la pena de cárcel, la acusación pública reclama que se dicte una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima durante 10 años una vez cumplida la condena, junto con una indemnización de 60.000 euros por los daños causados.

El procesado, que prestaba servicio como mosso en Manresa (Barcelona) cuando sucedieron los hechos, ha llegado a la vista oral custodiado por agentes del mismo cuerpo desde el centro penitenciario en el que se encuentra en prisión provisional, en un módulo separado del resto de internos.

Un plan para engañar a la víctima

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Fiscal sostiene que el acusado "urdió un elaborado engaño" para convencer a la joven de que tenía una posición relevante como profesor en una supuesta academia de masajes de Manresa, a la que ella podría acceder si superaba determinadas pruebas.

Según la Fiscalía, el hombre la incorporó a dos grupos de Whatsapp y, utilizando varios teléfonos móviles, se hizo pasar por la directora del centro, a la que la víctima debía obedecer para lograr la plaza y una beca, y también por otra alumna inventada, que servía para que la joven viera como normales las prácticas sexuales y vejatorias.

Los mensajes enviados desde estos perfiles falsos, creados por el propio acusado, tenían como finalidad que la víctima aceptara mantener relaciones sexuales con el supuesto profesor de la academia --el procesado-- creyendo que era un requisito para ser admitida.

Haciéndose pasar por la directora, le escribió: “Quiero recordarte tus obligaciones hacia tu profesor, si quieres subir de nivel y acabar siendo su ayudante. Tienes que ser siempre sumisa, servicial y obediente. ¿Entiendes el significado de estas palabras? Quiero que aprendas rápidamente porque, aunque no te lo parezca, queda poco tiempo para hacerlo todo. Quiero que apruebes el acceso y consigas la beca”.

En otros mensajes, adoptando la identidad de una compañera de clase, le indicó: “Si piensas que él te pedirá una cosa mala es que no confías en tu profesor. Siempre debemos pensar que cuando nos pide algo, él se preocupa por nosotros y por eso no debemos pensar, debemos hacerlo directamente sin pensar. Él ya piensa por nosotros”.

En ocasiones también escribía en nombre de sí mismo, como si fuera el profesor, haciendo referencia a prácticas sexuales: “Estoy muy contento porque lo has hecho muy bien. Si siempre haces las cosas sin poner pegas y excusas y así de bien tenemos más números de que te cojan este año”.

De acuerdo con el relato del Ministerio Público, entre los meses de junio y agosto de 2023 el procesado habría sometido a la joven a diferentes prácticas sexuales, algunas de carácter vejatorio, y la convenció de que debía fotografiarse y enviarle imágenes y vídeos íntimos como parte de las supuestas pruebas para lograr la beca y la plaza en la academia.

El testimonio de la familia

El padre de la víctima ha relatado ante el tribunal que su hija le comentó que estaba muy ilusionada con hacer un curso de masajista en una prestigiosa academia de Manresa, de la que incluso le enseñó un anuncio, y que no fue hasta agosto de 2023 cuando, al revisar el teléfono de la joven, encontró unos mensajes que le causaron una gran alarma.

Ha explicado que, al ver el contenido de esas conversaciones, decidió no interrogar a su hija porque lo que había leído le pareció tan "horrendo" que consideró que debían ser los investigadores quienes aclararan lo sucedido.

La hermana de la víctima ha descrito la relación del acusado con la joven como "paternofilial", señalando que se dirigía a ella como 'filleta', y ha asegurado que nunca había observado mensajes raros hasta que su padre la avisó y descubrió unos whatsapps con "prácticas asquerosas".

Ha añadido que esas conversaciones estaban ocultas y que no bastaba con conocer el patrón de desbloqueo del móvil para acceder a ellas, y que "allí estaban las imágenes y los ejercicios" sexuales que el acusado le proponía. La testigo hizo capturas de pantalla y las entregó a los mossos, ya que se trataba de mensajes que desaparecían automáticamente a las 24 horas.

Según ha declarado, la discapacidad de la joven le impide comprender la verdadera gravedad de lo ocurrido, y lo que más le ha afectado es enterarse de que nunca entraría en la academia de masajes: "Era su sueño".

Tanto el padre como la hermana han coincidido en describirla como una persona confiada y dependiente, sin capacidad para detectar engaños o situaciones de riesgo como lo haría otra persona, motivo por el que revisaban periódicamente su teléfono, intentando al mismo tiempo respetar su intimidad.

Otra causa abierta contra el acusado

El mosso, que está previsto que declare este jueves, también está siendo investigado en un procedimiento distinto por supuestamente narcotizar a la hija de su entonces pareja para agredirla sexualmente, según han informado a Europa Press fuentes judiciales.

Los Mossos d'Esquadra detectaron la existencia de esta segunda víctima cuando analizaron el teléfono móvil del acusado en el marco de la investigación de la causa que ahora se juzga y hallaron fotografías de contenido sexual con otra mujer.