Julio Iglesias solicita archivar la causa por supuestas agresiones sexuales alegando la falta de jurisdicción en España

La defensa de Julio Iglesias reclama a la Fiscalía que archive la investigación por supuestas agresiones sexuales alegando falta de jurisdicción española.

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Julio Iglesias, en una imagen de archivo   16/12/2011 EUROPA PRESS

Julio Iglesias, en una imagen de archivo 16/12/2011 EUROPA PRESS

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El equipo legal de Julio Iglesias ha reclamado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional el cierre de la investigación abierta por la denuncia de presuntas agresiones sexuales a dos extrabajadoras de su servicio doméstico, argumentando la “ausencia de jurisdicción de los tribunales españoles” para instruir unos hechos que, según se indica, habrían tenido lugar en el Caribe.

En un escrito, recogido por Europa Press, el abogado José Antonio Choclán pide al Ministerio Fiscal que le tenga por personado en las diligencias de investigación y, de forma paralela, reclama que se ponga fin al procedimiento por “la falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos”.

La defensa del artista reclama a la Fiscalía que actúe para “detener la campaña mediática que se ha puesto en marcha con grave daño reputacional” contra su representado.

En el documento remitido al Ministerio Público, el letrado sostiene que, “al margen de la condición de nacional español” de Iglesias, éste “no se encuentra en territorio español, sino que tiene su residencia habitual en el lugar de los hechos”. Subraya, además, que “las supuestas víctimas no tienen la nacionalidad española ni residen habitualmente en España” y que “tampoco son menores de edad”.

Sobre esta base, el abogado mantiene que “las denunciantes debieron presentar su denuncia en el lugar de comisión de los hechos”. A su juicio, “el primer acto procesal no puede ser el de la elección de la jurisdicción que les resulte más conveniente”.

En el supuesto de que la Fiscalía opte finalmente por tomar declaración a las denunciantes en calidad de testigos protegidos, la representación legal del cantante solicita intervenir en esa diligencia con el objetivo de “acreditar la falsedad de las imputaciones y defender el honor” de Iglesias.

El escrito concluye apuntando que todo ello se plantea “sin perjuicio de las demás acciones que le asistan en la tutela de sus derechos fundamentales frente al ejercicio abusivo de acciones penales y agresivas campañas mediáticas que le conducen a una irremediable pena natural, al margen del proceso”.

En paralelo, el cantante difundió el pasado viernes un mensaje en su perfil de Instagram en el que calificaba estas acusaciones de “absolutamente falsas” y aseguraba que le provocan “una gran tristeza”. “Nunca había sentido tanta maldad”, señaló, advirtiendo de que aún le quedan “fuerzas” para que la gente conozca “toda la verdad” y también para defender su “dignidad ante un agravio tan grave”.

Relato de las exempleadas y contexto de la investigación

Dos antiguas trabajadoras --una empleada de hogar y una fisioterapeuta-- relatan haber sufrido tocamientos, insultos y humillaciones durante su jornada laboral, en un entorno de control constante y acoso continuado, de acuerdo con una investigación de “elDiario.es” en colaboración con Univisión Noticias.

Una de ellas afirma que fue presionada para mantener encuentros sexuales con el cantante y describe penetraciones, bofetadas y otras vejaciones físicas y verbales. Según explican dos de las entrevistadas, estos episodios se habrían producido en 2021, cuando la más joven tenía 22 años.

La investigación periodística se ha desarrollado durante tres años y en ese tiempo se ha contactado con 15 extrabajadoras del servicio, entre personal doméstico y otras profesionales especializadas, que trabajaron para Iglesias entre 1990 y 2023 en sus propiedades de República Dominicana, Bahamas y España.

La empleada que asegura haber sufrido penetraciones sostiene que el artista, que entonces contaba con 77 años, la llamaba con frecuencia a su habitación al finalizar la jornada laboral. “Me usaba casi todas las noches”, relata en la entrevista con los medios que han llevado a cabo la investigación. “Me sentía como un objeto, como una esclava”, añade. Según su testimonio, esos encuentros sexuales se producían casi siempre con la presencia y participación de otra empleada con rango superior dentro del servicio doméstico.

De acuerdo con la investigación, las afectadas describen “condiciones de aislamiento de las mujeres, los conflictos laborales, la estructura jerárquica del personal y la tensión ambiental que generaba el carácter irascible de Iglesias”.

Las dos mujeres que denuncian agresiones sexuales “fueron entrevistadas en repetidas ocasiones a lo largo de más de un año, y ofrecen testimonios consistentes y estables”, según la publicación, que afirma que “sus declaraciones han sido contrastadas con abundantes pruebas documentales, como fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes médicos y otros documentos”.

Los hechos relatados por estas dos trabajadoras se habrían producido en las residencias de Julio Iglesias en Punta Cana (República Dominicana) y en Lyford Cay (Bahamas), supuestamente con conocimiento de las mujeres responsables de la gestión del hogar y de la contratación del personal, según sostienen las dos extrabajadoras.