El exasesor ministerial Koldo García ha declarado este jueves como acusado ante el Tribunal Supremo que “es cierto” que coincidía, saludaba y conversaba con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la etapa de primarias y cuando únicamente era líder del PSOE, pero que dejó de hacerlo una vez llegó a la Presidencia del Ejecutivo, por “sentido común”.
Lo ha explicado durante el juicio al responder a la cuestión de su abogada sobre si el empresario acusado, Víctor de Aldama, se presentó como alguien vinculado al PSOE para poder conocerle. Koldo ha respondido que “sí”, confirmando esa versión.
Ha insistido en que “es totalmente cierto que con el presidente del Gobierno, en las primarias, cuando él venía, hablaba, saludaba, podía hablar con él”, o “cuando ocupó la Secretaría General del partido”, dejando claro que en esa fase mantenían trato directo.
Durante su testimonio, Koldo se ha descrito a sí mismo como “un tío muy campechano” que conversa “con las piedras”. “Me paro y saludo a todo el mundo”, ha añadido para justificar la facilidad con la que entablaba relación con distintas personas.
Sin embargo, ha recalcado que “después de que fue presidente del Gobierno, yo creo que el sentido común tiene que resolver esto, yo no hablaba con el presidente del Gobierno”, marcando así una frontera entre la etapa de liderazgo del partido y su llegada a Moncloa.
El exasesor de José Luis Ábalos ha explicado además que, mientras trabajó en el Ministerio de Transportes, disponía de dos teléfonos móviles y que en ninguno de ellos figuraba el número de Sánchez, con el objetivo de desmontar la afirmación de Aldama de que mantenía una comunicación directa con el jefe del Ejecutivo.
En relación con su vínculo con Aldama, Koldo ha señalado que tuvo una relación cercana porque “hablaba con él absolutamente de todo, o de casi todo”, aunque ha precisado que esa amistad se interrumpió cuando fue cesado de Transportes en julio de 2021: “Soy bastante ingenuo, pero no tanto. Ya sabía que se iban a cortar muchas relaciones, pero algunas me sorprendieron”.
Respecto a José Luis Ábalos, también procesado, su antiguo colaborador ha subrayado que “trabajaba mucho”. Ha explicado que su función consistía en descargarle de tareas menores: “Yo lo que tenía que hacer era quitarle el máximo de trabajo, las cosas mundanas o pequeñas que había que hacer en el día a día, para que se preocupara de lo que se tenía que preocupar, que lo hizo”. “Yo estaré toda mi vida, toda, agradecido al señor Ábalos”, ha concluido.