El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha acordado procesar a Óscar Sánchez, el que fuera máximo responsable de la UDEF y que tenía 20 millones de euros emparedados en su domicilio, por presuntos delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales, cohecho y revelación de secretos.
En un auto al que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado titular del Juzgado Central de Instrucción de la Plaza 1 del Tribunal Central de Instancia extiende el procesamiento, por un presunto delito de blanqueo de capitales, a otras tres personas físicas —entre ellas la esposa de Sánchez— y a cinco sociedades mercantiles.
El juez fundamenta su decisión en los indicios obtenidos a partir de escuchas telefónicas autorizadas, seguimientos policiales y diversos informes elaborados tras el análisis de la documentación y de los dispositivos informáticos intervenidos durante los registros practicados en el marco de esta causa.
Según el instructor, la participación de Sánchez en la presunta red de narcotráfico investigada “se concretaba esencialmente en la realización de consultas” en las bases de datos policiales con el fin de “conocer y descartar” posibles investigaciones que pudieran afectar a los integrantes de la supuesta organización criminal.
“Todo ello a cambio de cuantiosas remuneraciones que, para enmascararlas, no puede percibir de manera directa, por lo que ha tenido que crear todo un complejo sistema de ocultación con creación de empresas, sociedades y utilización incluso de criptoactivos”, añade el magistrado en uno de los autos dictados dentro del procedimiento.
El mayor alijo de cocaína intervenido en España
El juez sostiene que el inspector, “aprovechando la apertura de investigaciones reales totalmente ajenas a su entramado, ha creado un auténtico 'campo de minas' alrededor de las personas y sociedades de las que él y su entorno familiar más cercano reciben fondos para de esa manera detectar si están siendo realmente investigados por otros grupos policiales”.
La causa abarca a varios investigados y a distintas empresas que estarían vinculadas al narcotráfico, y se vio impulsada tras el hallazgo, en octubre de 2024, de 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras por parte de la Policía y de la Agencia Tributaria, considerado el mayor alijo de esta sustancia incautado en España y el segundo de Europa.
En un oficio de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, al que tuvo acceso esta agencia, los investigadores apuntan a Ignacio Torán como el “responsable de la importación” de la droga y como “socio e interlocutor principal” del exjefe de la UDEF.
En uno de los últimos atestados incorporados al sumario se precisa que Óscar Sánchez habría participado presuntamente en la introducción de, al menos, 39 contenedores —de los que sólo dos fueron interceptados— con unas 73 toneladas de cocaína, operación por la que Torán habría abonado al agente más de 32 millones de euros.