La doctora Pinto afirma que López Madrid recurrió a Villarejo para hundir sus denuncias de acoso

La doctora Elisa Pinto sostiene que López Madrid contrató a Villarejo para frenar sus denuncias de acoso y detalla ante la Audiencia Nacional amenazas y presiones.

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El comisario jubilado José Manuel Villarejo a su llegada a un juicio en la sede de la Audiencia Nacional, a 18 de noviembre de 2024, en Madrid (España).  Fernando Sánchez - Europa Press

El comisario jubilado José Manuel Villarejo a su llegada a un juicio en la sede de la Audiencia Nacional, a 18 de noviembre de 2024, en Madrid (España). Fernando Sánchez - Europa Press

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La dermatóloga Elisa Pinto ha asegurado ante la Audiencia Nacional que el empresario Javier López Madrid contrató al comisario jubilado José Manuel Villarejo porque “era experto en hacer coartadas” y porque podía “ayudarle a hundir cualquier denuncia” relacionada con las presuntas amenazas que, según sostiene, venía sufriendo.

Pinto ha intervenido este miércoles como testigo en la tercera jornada del juicio que se sigue contra López Madrid, Villarejo y el socio de este último, Rafael Redondo, a quienes se juzga por un presunto delito de cohecho.

Durante su declaración, la médica ha explicado que se sentía “obligada” a mantener “una comunicación” con el empresario que “no quería tener”, a través de llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y visitas tanto a su domicilio como a su consulta.

Un comisario “experto en hacer coartadas”

“En una de las múltiples llamadas que me hacía, me dijo que había contratado a un comisario que se llamaba Villarejo, que era experto en hacer coartadas y que podía hacer que cualquier denuncia que yo le pusiera quedase sepultada. Y que era, además, experto en poner en su sitio 'a las chulas' como yo”, ha expresado.

La doctora ha reiterado que “no quería denunciar el acoso” porque entendía que el empresario “tenía el poder” para destruirla “personal y profesionalmente”. Ha indicado que “quería que todo parara”: “Él tenía el poder, tenía los contactos con los centros hospitalarios con los que yo trabajaba y era amigo de los pacientes que iban a mi consulta”, ha declarado.

El abogado defensor de Villarejo le ha planteado si “se planteó” grabar alguna de las conversaciones en las que, según su versión, López Madrid habría admitido el encargo al comisario retirado.

Pinto ha contestado que, aunque entiende “que puede ser una costumbre en otros ámbitos o sectores”, a ella no se le ha “ocurrido nunca grabar conversaciones”. “Yo me dedico a la medicina, a llevar una vida tranquila, no hago negocios, no tengo complicaciones vitales y sigo sin grabar a nadie. Igual es una mala costumbre pero no grabo a la gente”, ha remachado.

Una reunión tensa en la consulta

La dermatóloga ha relatado que, aunque consideraba su consulta “su zona de seguridad”, en la visita que realizó López Madrid junto a Redondo “mandaba él”. “Me dijo 'siéntate' y yo me senté. Y se sentó su acompañante a la derecha. Tapaba la pantalla del ordenador. Colocaron una cartera encima de la mesa y empezó a decirme que dejara de hacer llamadas, que se estaban haciendo llamadas desde mi casa y desde mi consulta”, ha explicado.

Ha señalado que “estaba intentando entender lo que decía”, mientras se preguntaba “cómo podían haber entrado” en su domicilio.

Al finalizar ese encuentro, contactó con un informático para ponerle al tanto de que la estaban acusando de realizar llamadas mediante tarjetas prepago, así como con el abogado Luis Rodríguez Ramos. A partir de ese momento, “las llamadas fueron peores”.

Según su testimonio, las comunicaciones pasaron a ser claramente intimidatorias: “Te vamos a matar, tienes unos niños muy pequeños, tus hijos son muy frágiles”. En este punto de la declaración, la doctora Pinto se ha echado a llorar. La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, le ha preguntado si podía continuar, a lo que ella ha respondido que sí.

Villarejo se desmarca de la doctora Pinto

Al comienzo de la sesión, la letrada de Pinto solicitó que Villarejo se apartase de la mesa que compartía con su defensa mientras declaraba la doctora, al considerar que así ella “estaría más cómoda”. La magistrada Palacios ha replicado que no podía “obligar” al excomisario a cambiarse de sitio, recordando que es abogado y “tiene derecho” a permanecer junto a su letrado.

“No he visto a esta señora en mi vida, jamás he tenido ninguna relación con ella. Digo que todo forma parte de su show y, por lo tanto, si me permite, yo me niego a esta jugada”, ha espetado Villarejo.

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, la acusación ejercida por Pinto reclama 6 años de prisión para Villarejo y López Madrid por delitos de cohecho y pide 4 años para Redondo por su presunta intervención como cómplice del comisario jubilado. La Fiscalía, por su parte, ha optado por no formular acusación y se muestra favorable a la absolución de los tres procesados.