La Fiscalía de Almería ha reclamado la absolución del hombre para el que inicialmente se solicitaban 19 años de cárcel por apuñalar a su pareja sentimental y encarar a hasta siete agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Roquetas de Mar (Almería) --uno de ellos herido--, al entender que en el momento de los hechos sufría un brote psicótico que anuló por completo sus capacidades mentales.
Esta petición se formula tras el juicio celebrado en la Sección Tercera de la Audiencia de Almería, en el que el tribunal ha escuchado al acusado, a las partes y a las forenses. Estas últimas han concluido que, cuando sucedieron los hechos, sus facultades estaban "anuladas" y que padecía una "desconexión total de la realidad" derivada de los "delirios y alucinaciones" que experimentó.
Aunque el acusado recibe tratamiento psiquiátrico desde poco después de lo ocurrido, en septiembre de 2018, el Ministerio Público ha interesado para él una medida de seguridad de internamiento en un centro psiquiátrico durante 19 años y medio, junto con otras medidas de libertad vigilada. Por su parte, la defensa, representada por el letrado Francisco Miguel López Gutiérrez, ha solicitado que su defendido continúe con el mismo seguimiento ambulatorio que mantiene hasta ahora.
Ante el tribunal, tanto la pareja del acusado como los agentes que intervinieron en su detención han coincidido en que el hombre aparentaba estar "fuera de sí", ya que desoyó las órdenes para que arrojara el cuchillo de cocina que sostenía y con el que también llegó a autolesionarse, incluso después de que se efectuaran varios disparos disuasorios al aire.
Los hechos se produjeron a primera hora del 27 de noviembre de 2018, cuando el acusado, en el domicilio familiar junto a su pareja, comenzó a dirigirle expresiones amenazantes antes de hacerse con un cuchillo y herirla en la mano y en el abdomen mientras ella intentaba escapar.
La mujer ha relatado que, en los días previos, su compañero presentaba un comportamiento inusual, hasta el punto de que "oía voces" y aseguraba que "sentía que iba a morir". La víctima, que ha descartado cualquier episodio de maltrato anterior, ha descrito las alucinaciones que sufría el hombre, quien no contaba con diagnóstico médico alguno en la fecha de los hechos.
Tras lo ocurrido, el acusado abandonó la vivienda y se cruzó con un vecino, agente de la Policía Local, al que alcanzó con una cuchillada en el abdomen cuando este trataba de intervenir para calmar la situación. Acto seguido salió a la vía pública, donde se encontró con parte del dispositivo policial y se encaró con ellos hasta que finalmente fue reducido. En total, habría intentado acometer contra siete agentes.