La jueza de la dana recurre a Telegram en Bruselas y a WhatsApp en EEUU para lograr los mensajes de Cuenca del 29O

La jueza de Catarroja activa órdenes a Telegram y WhatsApp en el extranjero para intentar recuperar los mensajes de José Manuel Cuenca del 29 de octubre.

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Imagen de archivo de el ex jefe de gabinete del expresident de la Generalitat, José Manuel Cuenca, a su llegada a los juzgados de Catarroja, a 12 de enero de 2026, en Catarroja, Valencia Rober Solsona - Europa Press

Imagen de archivo de el ex jefe de gabinete del expresident de la Generalitat, José Manuel Cuenca, a su llegada a los juzgados de Catarroja, a 12 de enero de 2026, en Catarroja, Valencia Rober Solsona - Europa Press

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La magistrada de Catarroja que instruye la causa sobre la gestión de la dana ha activado los mecanismos de cooperación internacional con el objetivo de acceder a los mensajes que el 29 de octubre de 2024 intercambió José Manuel Cuenca, exjefe de gabinete del expresident de la Generalitat Carlos Mazón, con este; con la exconsellera de Justicia e Interior investigada en la causa, Salomé Pradas, y su ex número dos, Emilio Argüeso; con el exsecretario autonómico de Presidencia Cayetano García, así como con los ex altos cargos de Justicia Raúl Quílez y Alberto Martín Moratillas.

Según se recoge en una providencia dictada este lunes, y siguiendo el criterio del informe de la Guardia Civil, la instructora acuerda emitir una orden europea de investigación dirigida a Telegram en Bruselas (Bélgica) y cursar una comisión rogatoria a Estados Unidos para WhatsApp Inc. El propósito es intentar recuperar las comunicaciones que Cuenca mantuvo ese día a través de ambas plataformas con distintos responsables autonómicos, en plena dana que causó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia.

En su informe, la Guardia Civil trasladó la semana pasada al juzgado que, para tratar de obtener los mensajes de Cuenca vinculados a la emergencia, sería necesaria, por un lado, una Comisión Rogatoria Internacional a la compañía con sede en EEUU y, por otro, una orden europea de investigación a la empresa radicada en Bruselas.

La jueza ya había requerido previamente a la Guardia Civil que gestionara los mandamientos oportunos para que las empresas titulares de ambas aplicaciones procedieran, en la medida de lo posible, a restaurar los mensajes de Cuenca. Esta decisión se adoptó después de que el exjefe de gabinete de Mazón entregara a la Generalitat el teléfono oficial completamente reseteado, lo que implicaba que los chats de WhatsApp habían sido eliminados.

Reseteo del móvil y primeras gestiones

En aquella petición, la magistrada detallaba que el dispositivo devuelto por Cuenca a través del Servicio de Asuntos Generales y Patrimonio de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia era un Iphone 14 Pro Max 256GB Space Black, el mismo que utilizaba el día de la dana. Sin embargo, el informe de la Dirección General de Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones precisaba que el terminal había sido reseteado el 7 de enero de este año, antes de su entrega a la DGTIC, "por lo que todas las aplicaciones o datos que pudieran estar en él han sido borrados".

La resolución añadía que, en la diligencia de cotejo realizada el 16 de enero, Cuenca autorizó el acceso a su línea telefónica para intentar recuperar los mensajes, después de que tres técnicos de la DGTIC no consiguieran, en sede judicial, restaurar los chats de WhatsApp introduciendo su tarjeta SIM en el anterior dispositivo.

La Guardia Civil explicaba en su oficio que, para dar cumplimiento a lo solicitado por el juzgado, el equipo instructor contactó con el Equipo de Investigación Tecnológica (Edite) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, que dispone de los recursos técnicos necesarios para este tipo de requerimientos.

Telegram, WhatsApp y la vía de cooperación judicial

La respuesta recibida indicaba que, en cuanto a las posibles peticiones relacionadas con Telegram, las directrices que maneja la unidad para Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y autoridades judiciales, elaboradas en el marco del Proyecto Sirius de Europol, "no se indica la posibilidad de solicitar contenido de las conversaciones, por lo que se desconoce si atienden a dicgas peticiones". Aun así, se precisa que "la única forma viable sería la expedición de una Orden Europea de Investigación dirigida a Telegram Messenger INC Avenue Huart Hamoir 71, 1031, Brussels, Belgium".

Respecto a WhatsApp, la Guardia Civil señalaba que, tras revisar esas mismas directrices, ha comprobado que, cuando la cooperación voluntaria no resulte suficiente, "cuando las autoridades soliciten la divulgación de datos de tráfico o de contendio, o cuando sea necesario para garantizar la admisibilidad de los datos obtenidos como prueba de conformidad con ala legislación nacional, las autoridades competentes deberán seguir un proceso de asistencia jurídica mutua (MLA). En este caso, WhatsApp Inc. en EEUU es la entidad correcta a la que dirigirse, y no WhatsApp irlanda".

El informe recuerda que "WhatsApp no almacena los mensajes una vez que se han entregado ni los registros de transacción de dichos mensajes entregados. Además, los mensajes no entregados se eliminan de los servidores después de 30 días. Para mejorar el rendimiento y entregar los mensajes multimedia de manera más eficiente, como cuando muchas personas comparten una foto o un video popular, WhatsApp puede conser ese contenido en sus servidores durante un periodo de tiempo más largo".

Asimismo, cuando un usuario elimina su cuenta, WhatsApp "elimina la información conservada; el proceso puede tardar hasta 90 días y las copias de la información del usuario pueden conservarse durante un periodo de tiempo más largo como copia de seguridad para recuperar los datos perdidos en caso de desastre, error de software u otro evento de pérdida de datos. En tales casos, las copias de algunos materiales como los registros de actividad, pueden permanecer en la base de datos de la empresa, pero se desvinculan de los identificadores personales".

A la vista de todo ello, la Guardia Civil concluía que el cauce adecuado para solicitar los datos sería la comisión rogatoria a EEUU. En cualquier caso, advertía de que, tanto en Telegram como en WhatsApp, para requerir el contenido "se deberían especificar los identificadores válidos de los usuarios sobre los que se solicitan los datos".

En este procedimiento concreto, se indica que será necesario identificar "de forma clara" los números de teléfono, con su prefijo internacional (+34 en este supuesto), de los usuarios de las aplicaciones de mensajería instantánea sobre los que se reclaman los datos, es decir, "el contenido de las conversaciones mantenidas entre los usuarios con número de teléfono +34XXXXXXXX y +34ZZZZZZZZ".