Agentes de la Policía Municipal de Madrid han declarado en el juicio por la muerte de una mujer en el barrio de Entrevías, en Puente de Vallecas, que la maniobra efectuada por el acusado al volante “no coincide con una subida accidental o momentánea” a la acera, sino que se corresponde con una conducción prolongada por la zona reservada a peatones.
El procedimiento judicial analiza lo ocurrido el 2 de septiembre de 2024 en este barrio madrileño, cuando una mujer falleció presuntamente tras ser arrastrada y atropellada por el vehículo que conducía su pareja después de una discusión motivada por celos.
En la pericial, los agentes han detallado que las huellas de neumáticos halladas en el escenario del atropello se situaban exclusivamente sobre la acera y no sobre la calzada, un dato que, según han indicado, refuerza la tesis de una maniobra deliberada.
Los policías admitieron, sin embargo, que no habían visionado el vídeo grabado por una vecina antes de redactar sus conclusiones técnicas sobre el siniestro. A pesar de ello, sostuvieron que el recorrido del coche y la forma en que irrumpió en la zona peatonal se ajustan a una conducción “no habitual”.
Asimismo, apuntaron que, con alta probabilidad, el vehículo circulaba por encima del límite de velocidad establecido en esa calle, fijado en 30 kilómetros por hora, aunque precisaron que no podían determinarlo con total exactitud. También indicaron que la puerta del acompañante pudo haber permanecido abierta durante parte del trayecto.
Relato del testigo presencial
En una sesión anterior del juicio declaró un agente de la Policía Municipal ya jubilado que presenció el momento en el que la víctima quedó colgando de la puerta del coche conducido por su pareja.
El exagente explicó ante el tribunal que vio cómo el turismo iniciaba la marcha “de forma inesperada y con fuerza” mientras la mujer intentaba bajar. Según su testimonio, la víctima perdió la estabilidad y trató de mantenerse sujeta introduciendo un brazo por la ventanilla bajada.
“La aceleración fue tan brusca que salió disparada”, relató el testigo, que añadió que la mujer acabó soltándose y cayó con gran violencia de espaldas sobre el asfalto.
El antiguo policía señaló que se encontraba a unos 25 o 30 metros del lugar y que, tras girar con su propio vehículo hacia la calle donde se produjo el atropello, encontró a la mujer inconsciente y con convulsiones en la calzada. “Le salía sangre por los oídos”, describió.
Ante la posibilidad de que otro coche pudiera pasar por encima del cuerpo, decidió colocar su vehículo delante de la víctima para resguardarla mientras intentaba avisar a los servicios de emergencia. Finalmente consiguió contactar con agentes del 092 para pedir asistencia urgente.
La Fiscalía imputa al acusado delitos de asesinato, violencia habitual y conducción temeraria por los hechos ocurridos el 2 de septiembre de 2024 en el distrito de Puente de Vallecas.
El Ministerio Público mantiene que el procesado arrancó de forma brusca cuando la mujer seguía agarrada al coche, que fue arrastrada varios metros y que después terminó siendo atropellada.
En jornadas previas del juicio también prestaron declaración familiares de la fallecida, que relataron un creciente aislamiento de la mujer y actitudes que ahora vinculan con una situación de miedo y control dentro de la relación de pareja.