El tejido empresarial español ha experimentado una reducción del 8% en los concursos de acreedores durante los cuatro primeros meses de 2026, hasta situarse en 2.056 procedimientos. Abril se cerró con 506 insolvencias, lo que supone un descenso interanual del 3,8%, de acuerdo con los registros del Boletín Oficial del Estado (BOE) analizados por Iberinform.
Este mecanismo judicial, orientado a ordenar el patrimonio de las compañías que no pueden atender sus obligaciones de pago, tiene como objetivo, según han señalado desde Iberinform, garantizar la continuidad de las empresas y el cobro de los créditos por parte del “mayor número posible de acreedores”.
La firma ha alertado, asimismo, de que la concursalidad genera efectos “perturbadores” sobre el tejido productivo, al provocar destrucción de empleo, ruptura de cadenas de suministro, deterioro de la confianza inversora y un posible “efecto dominó” sobre el riesgo de crédito, la liquidez y la solvencia de las empresas.
Por ramas de actividad, el comercio se sitúa a la cabeza de las insolvencias acumuladas hasta abril, con un 23% del total, seguido por la construcción e inmobiliario (19%), la industria manufacturera (13%), los servicios a empresas (12%) y la hostelería (11%).
No obstante, los datos reflejan que los mayores repuntes de quiebras frente a 2025 se concentran en el subsector textil (200%), el inmobiliario (78%), la automoción (67%), el consumo duradero (55%) y el ámbito de la educación (46%).
En contraste, las mejores evoluciones se registran en la industria extractiva, con un descenso del 100%, la industria química (-81%), la metalurgia (-50%) y el sector de la energía (-48%).
Si se analiza la distribución territorial, Cataluña aglutina el 26% de los concursos, por delante de Madrid (23%), Andalucía (12%) y la Comunidad Valenciana (12%), concentrando entre las cuatro comunidades la mayor parte de la concursalidad en España.
Respecto a la variación anual por comunidades, los incrementos más acusados en el conjunto de 2026 frente al ejercicio previo se observan en Ceuta (100%), Castilla y León (60%) y Aragón (41%). Por el contrario, la concursalidad muestra los descensos más intensos en Melilla (-100%), La Rioja (-40%), Canarias (-33%), Asturias y Navarra (-32%) y Extremadura (-31%).
Por último, Iberinform subraya que la concursalidad entre las grandes compañías ha aumentado un 75% y que, en función de la antigüedad, las empresas con más de 25 años de trayectoria registran la tasa de crecimiento “más elevada”, situada en el 1,4%.