Prisión para cinco de los siete arrestados por más de 85 robos en bares de una decena de provincias

Prisión provisional para cinco de los siete detenidos de la operación Portofel, acusados de 86 robos en bares y locales de hostelería en diez provincias.

3 minutos

Detenidas siete personas de un grupo criminal con más de 85 robos en bares de una decena de provincias. GUARDIA CIVIL

Publicado

3 minutos

El magistrado del Tribunal de Instancia de Teruel, sección de Instrucción, plaza número 2, Manuel Turmo, ha ordenado prisión provisional, comunicada y sin fianza para cinco de los siete arrestados en la operación policial 'Portofel', a quienes se les atribuye su pertenencia a una organización criminal dedicada al robo con fuerza en locales de hostelería. Se les considera presuntos responsables de 86 asaltos cometidos en establecimientos de Teruel, Valencia, Castellón, Zaragoza, Alicante, Soria, La Rioja, Córdoba, Ciudad Real y Cantabria.

Los siete detenidos, todos ellos de nacionalidad rumana y con residencia en la Comunidad Valenciana, han sido puestos a disposición judicial a las 10.30 horas de este miércoles y han prestado declaración ante el juez hasta el mediodía, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA). Para los otros dos investigados se ha acordado libertad provisional como presuntos autores de un delito de robo, con la obligación de presentarse ante el juzgado los días 1 y 15 de cada mes.

En los autos, el juez subraya que, a la vista de los indicios recabados, los robos "no responden a hechos aislados, sino a una actividad desplegada de forma concertada, planificada y organizada, con permanencia en el tiempo" y con un patrón común de actuación, al cometerse "en horas intempestivas" --entre las 03.00 y las 05.00 horas-- y con "rasgos compatibles con una estructura organizada para delinquir caracterizada por el uso de la fuera mediante fractura o forzamientos de puerta mediante herramientas como patas de cabra o destornilladores de grandes dimensiones".

Las detenciones se llevaron a cabo en las localidades de Xirivella (Valencia), Soneja (Castellón) y Castelserás (Teruel). Según la Guardia Civil, 27 de los 87 robos se registraron en comarcas de Teruel como Jiloca, Gúdar-Javalambre, Bajo Aragón, Cuencas Mineras y Sierra de Albarracín.

En el marco de la operación se practicaron dos registros en viviendas y se inspeccionaron tres vehículos de alta gama. Además, se intervinieron más de 8.200 euros en metálico, numerosos teléfonos móviles, tarjetas SIM, herramientas, llaves de vehículos, gran cantidad de cajetillas de tabaco, prendas de ropa que coinciden con las que aparecen en grabaciones de cámaras de seguridad y sustancias estupefacientes en cantidad superior a la considerada para autoconsumo.

El daño económico causado por los robos se calcula en más de 345.000 euros, si bien el juez precisa que esta cifra deberá concretarse a lo largo de la fase de instrucción, que continúa abierta.

El instructor aprecia "bastantes" indicios para considerar a los investigados como responsables de los delitos atribuidos y justificar la prisión provisional de cinco de ellos. Entre estos se encuentra Stefan C., vecino de Soneja (Castellón), señalado como mentor del grupo, con antecedentes policiales y judiciales y bajo investigación por 47 robos, incluidos los perpetrados en la localidad turolense de Híjar.

También figura Gelu B., al que se le atribuye su participación en la organización criminal desde el 31 de marzo de 2025 y a quien se le imputan 38 robos, dos de ellos en Mora de Rubielos (Teruel). A Bogdan M. se le responsabiliza de 36 hechos delictivos --uno de ellos en un bar de Cella--, a Mihai I. de 34 --entre ellos uno cometido en septiembre en La Puebla de Valverde-- y a Denis M. de 38.

Modus operandi de la red itinerante

La organización criminal actuaba de forma itinerante y con una estructura claramente definida. Sus miembros seleccionaban bares y otros negocios hosteleros en distintas provincias y, aprovechando la franja nocturna o momentos de escasa presencia de clientes, forzaban los accesos con herramientas específicas.

Una vez dentro, se dirigían de manera rápida a los elementos con mayor beneficio inmediato, como máquinas recreativas, cajas registradoras y máquinas expendedoras de tabaco.

El grupo utilizaba vehículos de alta gama para desplazarse, lo que les permitía recorrer largas distancias en una sola noche y complicar su seguimiento. Asimismo, se servían de teléfonos móviles y otros medios tecnológicos para coordinarse, evitar rutinas fácilmente detectables y reducir al mínimo las posibilidades de ser localizados.