Prisión permanente revisable para el líder de los DDP que ideó el crimen de un joven en Fuenlabrada en 2022

La Audiencia de Madrid impone prisión permanente revisable al líder de los DDP que planificó el asesinato de un joven en una discoteca de Fuenlabrada.

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Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

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La Audiencia Provincial de Madrid ha impuesto la pena de prisión permanente revisable a un dirigente de la banda latina Dominican's Dont Play, considerado el autor intelectual del asesinato cometido en octubre de 2022 a la salida de una discoteca de Fuenlabrada.

Según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, se condena a J. D. por un delito de asesinato con pertenencia a grupo criminal a la pena de prisión permanente revisable, además de por tres delitos de asesinato en grado de tentativa con pertenencia a grupo criminal, castigados con siete años de prisión cada uno. A ello se suman un año de cárcel por tenencia ilícita de armas y otro año por tenencia de armas prohibidas.

La resolución también impone a K. H. una condena de veinte años de prisión por el delito de asesinato con pertenencia a banda criminal, cinco años de prisión por cada una de las tres tentativas de asesinato, seis meses de cárcel por tenencia ilícita de armas y otros seis meses por tenencia de armas prohibidas.

Del mismo modo, se fija para B. M. una pena de cuatro años de prisión por pertenencia a grupo criminal, mientras que se absuelve a V. G. de todos los delitos que se le atribuían, en línea con el veredicto emitido por el jurado popular.

En sus conclusiones finales, la Fiscalía mantuvo íntegramente su acusación inicial y reclamó la prisión permanente revisable para el supuesto cerebro del crimen, a quien, a la vista de las pesquisas policiales, atribuyó la planificación del ataque.

Durante su informe, el representante del Ministerio Público sostuvo que había quedado acreditada la existencia de un “conjunto amplio de indicios incriminatorios” que, a su juicio, demostraban la implicación de los acusados tanto en la estructura criminal como en la ejecución del asesinato.

La causa se centra en el homicidio de un joven a las puertas de una discoteca de Fuenlabrada, un ataque que, de acuerdo con la investigación policial, se enmarcaría en enfrentamientos entre bandas juveniles rivales.

La acusación ejercida por el fiscal y el abogado de la familia de la víctima mortal defendía que el asesinato se organizó como represalia contra la banda de los trinitarios, mientras que las defensas negaron en todo momento cualquier participación organizada de sus clientes en los hechos.