Reconocen el intento de asesinato a tiros en una discoteca de Almería y la huida en coche en 2022

Dos acusados admiten el tiroteo en la discoteca La Térmica de Almería en 2022 y la huida en coche, mientras la víctima relata el ataque a bocajarro.

4 minutos

Los tres acusados de intentar asesinar a un hombre en La Térmica de Almería durante el juicio en la Audiencia Provincial de Almería. EUROPA PRESS

Los tres acusados de intentar asesinar a un hombre en La Térmica de Almería durante el juicio en la Audiencia Provincial de Almería. EUROPA PRESS

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

Un hombre de 40 años acusado de intentar matar a tiros al novio de la que entonces era su expareja en la discoteca de La Térmica, en la costa de Almería, en abril de 2022, ha admitido su responsabilidad durante la primera sesión del juicio celebrada en la Audiencia Provincial de Almería. Uno de los presuntos cómplices, que viajaba como acompañante en el vehículo utilizado para abandonar la zona tras los disparos, también ha reconocido su implicación.

Ambos procesados, asistidos por el letrado Karim El Marbouhe, han confirmado ante las preguntas de la Fiscalía su participación en los hechos. Un tercer acusado, señalado como el conductor del coche en el que se produjo la huida, ha optado por no sumarse a estos reconocimientos y prestará declaración en una vista posterior fijada para el 16 de marzo.

El abogado defensor ha expuesto al inicio de la vista que ya se han consignado las cantidades de indemnización a favor de la víctima, que ejerce la acusación particular representada por el letrado Leo Marfil. Confía en que la admisión de los hechos, la reparación del daño y una tercera atenuante por alteración psicológica de su principal defendido permitan rebajar la petición inicial de 16 años de prisión de la Fiscalía, que le atribuía un delito de asesinato en grado de tentativa y otro de tenencia ilícita de armas, hasta los seis años de cárcel.

En paralelo, el reconocimiento como cómplice del segundo acusado abre la puerta a que la solicitud final de pena se sitúe en tres años de prisión frente a los ocho que se pedían al principio. Para el supuesto conductor del vehículo, en cambio, se prevé mantener la petición de ocho años, mientras que la acusación particular defiende que su papel fue el de cooperador necesario, lo que podría elevar la condena hasta los 15 años de prisión.

Durante la sesión ha declarado, protegido de los acusados por un biombo, el hombre que resultó herido, quien ha confirmado el relato de cómo se produjo el ataque en la discoteca donde se encontraba “echando una mano” la tarde del 16 de abril de 2022. Ha explicado que comenzó a recibir mensajes de la que era entonces su pareja en los que le advertía de que el acusado había “comprado una pistola”, que estaba “alterado” y le quería “matar”.

El perjudicado ha señalado que ya semanas antes había sido objeto de amenazas por parte del principal procesado. Según su testimonio, este le llamó varias veces por teléfono y después le envió mensajes de Whatsapp en los que le decía que le “tenía ganas” y que iba a ir a buscarlo. “Le dije que estaba trabajando en La Térmica y que viniera a hablar, pero que no trajera un cuchillo como en una vez anterior”, ha indicado ante el tribunal.

Un disparo a quemarropa y una persecución a tiros

El testigo protegido ha narrado que, tras una pausa para comer, salió a la puerta del local y se encontró de frente con el acusado, quien “en cuestión de segundos” y “a menos de un metro” de distancia sacó “directamente” un arma que llevaba escondida en el bolsillo y le “pegó un tiro a bocajarro en el pecho”, sin decir una sola palabra.

Ha relatado que, tras recibir el primer impacto, trató de refugiarse en el interior de la discoteca, donde “algún trabajador” intentó “atender” sus heridas. En ese momento vio que el agresor se dirigía de nuevo hacia él y volvía a disparar, por lo que salió huyendo. En su intento de escapar, que le llevó hasta la terraza de otro establecimiento cercano, recibió un disparo en el antebrazo y otro en la muñeca. “Me metí entre la gente porque creía que no me iba a disparar”, ha manifestado.

Según su declaración, las lesiones terminaron obligándole a detenerse junto a una mesa, donde el acusado le “encañonó” otra vez y “sacó una bala del bolsillo” para recargar el arma mientras le decía: “Esta es la que te va a mandar al cementerio, maricón”. Ha añadido que el tirador se “puso nervioso al recargar” y no consiguió efectuar un nuevo disparo. En ese instante comenzaron a oírse las sirenas de la Policía y el agresor se dio a la fuga al tiempo que le gritaba “no me denuncies, maricón”.

La víctima ha explicado que vio cómo el acusado subía a un vehículo que estaba “aparcado con los cuatro intermitentes” por la puerta del copiloto y se dirigía a los ocupantes con la orden “arranca, arranca, que ya he tirado”, sin poder identificar a quienes iban dentro del coche.

En la vista también ha declarado un cliente del local que presenció los hechos y ha respaldado la versión de la víctima sobre el desarrollo del tiroteo. Ha añadido que observó cómo el turismo utilizado para escapar aguardó al autor de los disparos y se marchó “a una velocidad excesiva” en dirección a la Avenida Cabo de Gata.

De acuerdo con el escrito de acusación de la Fiscalía, asumido por dos de los tres procesados, los ocupantes del coche se desplazaron después hasta el Bar Coyote, a unos 1,5 kilómetros de La Térmica, donde se deshicieron de varios proyectiles arrojándolos a una alcantarilla cercana. El principal acusado permaneció en el pub, mientras que sus acompañantes se marcharon con el vehículo hasta la Plaza Pavía, donde lo estacionaron dejando el arma oculta en el maletero.

La víctima sufrió graves lesiones por las que necesitó 180 días para su completa curación, con nueve días de pérdida importante de calidad de vida, y arrastra secuelas permanentes. La Policía Nacional logró localizar y recuperar el arma utilizada en el ataque, que había sido manipulada y presentaba el número de serie borrado.