Testigos y Guardia Civil sostienen que la víctima apuñaló primero al portero de la discoteca de Bolaños, procesado por homicidio

Testigos y Guardia Civil relatan que la víctima atacó con una navaja al portero de un local de Bolaños antes del presunto homicidio por el que se le juzga.

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Juicio al portero de discoteca acusado de un presunto homicidio en Bolaños de Calatrava. EUROPA PRESS

Juicio al portero de discoteca acusado de un presunto homicidio en Bolaños de Calatrava. EUROPA PRESS

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CIUDAD REAL, 12 (EUROPA PRESS)

Varios testigos presenciales y agentes de la Guardia Civil han declarado que la víctima del presunto homicidio ocurrido en Bolaños de Calatrava atacó antes, con un arma blanca, al portero de un local de ocio nocturno del municipio, después de que este le impidiera el acceso al establecimiento.

Estas manifestaciones se han escuchado en la primera jornada del juicio con jurado popular que se celebra desde este lunes en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, en el que se sienta en el banquillo W.H.W.W., trabajador de seguridad de una discoteca, acusado de un delito de homicidio por, presuntamente, causar la muerte de un cliente tras una pelea registrada el 31 de julio de 2022 en el exterior de un local de ocio de Bolaños de Calatrava. La Fiscalía reclama para él 14 años de prisión.

En esta sesión inicial, en la que el acusado ha optado por ejercer su derecho a declarar en último lugar, varios testigos han coincidido en que el portero negó la entrada a la víctima porque llevaba una lata de cerveza procedente de otro bar, lo que originó un primer enfrentamiento en la puerta.

De acuerdo con los testimonios ofrecidos ante el tribunal, tras ese primer incidente la víctima abandonó la zona y regresó unos 20 minutos más tarde provista de una navaja, produciéndose entonces un forcejeo con el portero en una calle próxima al local.

Diversos testigos han afirmado que la víctima llegó a apuñalar al acusado en un brazo, mientras este utilizaba el detector de metales con el que controlaba el acceso al local para protegerse del ataque.

El propietario del establecimiento, denominado “Rincón Latino”, ha explicado que el detector de metales presentaba restos de sangre, por lo que decidió limpiarlo, y que acompañó al portero al Centro de Salud tras lo ocurrido.

Asimismo, ha relatado que el propio portero le comunicó que había dejado a la víctima “acostada” en la calle Príncipe de Asturias.

El dueño ha añadido que era frecuente que algunos clientes intentaran entrar con armas blancas, motivo por el que el portero empleaba un detector de metales para impedir su acceso, en cumplimiento de las normas internas del local.

Otros testigos han ratificado que la víctima regresó al entorno del local con un cuchillo e intentó asestar varias puñaladas al acusado, llegando incluso a herir a una tercera persona durante el forcejeo al dirigir la navaja hacia el portero.

Por otro lado, varios agentes de la Guardia Civil han indicado que en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad se aprecia un primer altercado y, más tarde, cómo la víctima vuelve al pub tras pasar por su domicilio y acomete con un arma blanca contra el portero, observándose en la grabación un gesto defensivo por parte del acusado.

No obstante, han puntualizado que en las segundas cámaras no se distingue con nitidez la agresión final que causó la muerte.

Uno de los responsables de la investigación ha concluido que el detector de metales fue el arma homicida, ya que la lesión en la cabeza de la víctima resulta compatible con dicho objeto, descartando que se produjera con otro instrumento.

Otro agente ha precisado que el cuchillo intervenido tenía una hoja de entre ocho y nueve centímetros, similar a una navaja de uso cotidiano, y que el brazo del acusado presentaba abundante sangre tras el ataque.

El juicio continuará en los próximos días en la Audiencia Provincial de Ciudad Real con la práctica del resto de las pruebas ante el jurado popular, que será el encargado de decidir si los hechos constituyen un delito de homicidio o si concurren circunstancias de legítima defensa.

Fiscalía pide 14 años de prisión

Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos se desencadenaron tras una discusión en la entrada del local de ocio, cuando la víctima trató de acceder al establecimiento y se originó un primer enfrentamiento con el portero.

Después de abandonar el lugar, el cliente regresó minutos más tarde con un arma blanca, con la que hirió al acusado y, siempre según la Fiscalía, el portero salió entonces tras la víctima y le asestó un golpe en la cabeza con el detector de metales, provocándole lesiones mortales. Por ello solicita una pena de 14 años de cárcel por un delito de homicidio.

La defensa, en su alegato inicial, ha reclamado la libre absolución de su patrocinado al entender que actuó en legítima defensa.