Un año de cárcel por vender más de 2.500 entradas de cine falsas mediante Telegram y una web

Un hombre es condenado a un año de prisión por estafar con más de 2.500 entradas de cine falsas vendidas vía Telegram y una web en Almería.

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Una sala de cine.  EUROPA PRESS

Una sala de cine. EUROPA PRESS

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Una magistrada ha impuesto condena a un varón que comercializó, a través de un canal de Telegram y de una página web, más de 2.500 entradas de cine que ofrecía “a sabiendas de su carácter mendaz”, aunque utilizaba códigos auténticos para acceder a las salas de la empresa que opera, en este caso, en los cines de Roquetas de Mar y Almería.

La resolución judicial, a la que ha tenido acceso Europa Press y que ha quedado firme tras el reconocimiento de los hechos por el propio procesado, fija una pena de un año de prisión por un delito continuado de estafa, además del abono de 12.895 euros en concepto de indemnización, cantidad que se corresponde con el beneficio obtenido por la venta de las entradas.

Según detalla la sentencia, el condenado se dedicó de forma continuada a la distribución de entradas fraudulentas durante más de un año, concretamente entre el 1 de abril de 2021 y el 15 de noviembre de 2022, actuando con un “claro ánimo de ilícito enriquecimiento” dada la forma en que conseguía y utilizaba los tickets.

Para llevar a cabo la estafa, empleaba un canal de Telegram en el que operaba con un perfil vinculado a un sitio web donde igualmente anunciaba las entradas. De esta manera, ponía a disposición de los compradores unos códigos asignados legítimamente a la mercantil y facilitaba una cuenta de PayPal a su nombre para que se efectuaran los pagos.

Mediante este sistema, el acusado consiguió colocar un total de 2.579 entradas de cine, que ofrecía a un precio medio de cinco euros por unidad, apropiándose de toda la recaudación generada con dichas operaciones.

La juez ha acordado la suspensión de la pena de prisión durante un plazo de dos años, condicionada a que el condenado no vuelva a delinquir y cumpla con las obligaciones económicas. Antes de la celebración del juicio oral, el hombre ya había consignado 4.895 euros para su entrega a la empresa perjudicada y deberá abonar el resto del importe pendiente, 8.000 euros, a la misma mercantil.