El que fuera comisario general de Policía Judicial entre 2013 y 2015, José Santiago Sánchez Aparicio, ha asegurado este jueves ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, Eugenio Pino, le trasladó que existía “una operación de inteligencia en relación con el entorno” del extesorero del PP Luis Bárcenas.
Ha añadido, además, que ofreció a Manuel Morocho, principal investigador del 'caso Gürtel', reforzar su unidad con más efectivos, pero que este rechazó la propuesta.
El mando policial ha expuesto estos hechos durante su comparecencia como testigo en el juicio de la 'Operación Kitchen', el supuesto dispositivo de espionaje impulsado desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para hacerse con documentación sensible de Bárcenas relativa a dirigentes del PP, en el contexto de las pesquisas sobre una presunta contabilidad paralela en el partido.
Según ha relatado, pocos días después de asumir el cargo, Pino, procesado en esta causa, le informó de la existencia de ese operativo. Sin embargo, al trasladar el asunto a su equipo, “nadie sabía absolutamente nada de esa operación de inteligencia”. “No me dijeron absolutamente nada de lo que habían hecho, ni por qué. Yo llegué a pensar que era por el tema de los confidentes, pero no tenía ni idea”, ha indicado.
Ante esa situación, el exDAO convocó una reunión en la que participaron él mismo, Sánchez Aparicio y el entonces comisario general de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), Enrique García Castaño, quien inicialmente estuvo investigado en el procedimiento, aunque la causa contra él se archivó posteriormente por razones de salud.
De acuerdo con la versión de Sánchez Aparicio, García Castaño le aclaró en ese encuentro que “no se había llegado a realizar esa investigación porque la fuente no tenía la suficiente fuerza”. Asimismo, ha señalado que en ningún momento se le informó de si en esa supuesta operación de inteligencia se llegaron a emplear fondos reservados.
Morocho “tenía un grupo normal” y rechazó refuerzos
En relación con el trabajo de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), Sánchez Aparicio ha explicado que Manuel Morocho, inspector de la Policía Nacional y responsable de la investigación del 'caso Gürtel', nunca le trasladó que estuviera sufriendo presiones en el marco de esas diligencias.
Durante su declaración como testigo en este mismo juicio, Morocho había descrito supuestas presiones ligadas a la investigación de 'Gürtel' y sostuvo que el grupo encargado del caso fue desmantelado, reduciéndose el número de agentes adscritos a la investigación.
El excomisario general ha respondido que, a su juicio, Morocho “tenía un grupo normal”. Ha recordado que, “cuando empezaron los informes finales”, le planteó la posibilidad de reforzar su unidad con funcionarios de la Unidad Central de Inteligencia Criminal (UCIC), “que son muy buenos y, además, tienen herramientas suficientes que no tiene el investigador en el ámbito del análisis”. “Entonces él me dijo que no, que el problema que se suscitaba es que cada vez que venía alguien nuevo tenía que prepararlo”, ha explicado.
Según ha añadido, en reuniones posteriores llegó a interesarse por cómo avanzaba su trabajo y “en alguna reunión que tuvimos posteriormente le pregunté qué tal iba y él estaba bien”.
Sin órdenes para favorecer el acceso del chófer de Bárcenas a la Policía
Otro de los asuntos analizados en la vista es si se facilitó el acceso al Cuerpo Nacional de Policía (CNP) de Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, procesado en esta causa por su presunta captación como confidente para informar sobre los movimientos del extesorero y de su entorno más cercano.
En la sesión de este jueves, el presidente del tribunal de las oposiciones a la Policía Nacional que examinó la prueba de acceso de Ríos ha negado haber recibido instrucción alguna o recomendación destinada a favorecer su ingreso en el cuerpo.
Igualmente, ha asegurado que desconocía que Ríos manifestara ser el chófer de Bárcenas, que estuviera colaborando con la Policía o que esperara algún tipo de contraprestación para facilitar su entrada en el CNP. “Rotundamente no”, ha remarcado, precisando también que no sabe quién fue la persona encargada de realizar la entrevista personal al aspirante una vez superado el primer ejercicio.