Una fuerte tormenta de lluvia y granizo ha afectado a Puebla de Don Fadrique, en la provincia de Granada, provocando inundaciones en varias calles del municipio. El episodio se ha producido en una jornada de tiempo muy inestable, con avisos por tormentas en distintos puntos y con el riesgo añadido de que las precipitaciones descarguen de forma brusca en apenas unos minutos.
Las imágenes del municipio muestran acumulaciones de agua en la vía pública y la presencia de granizo, un fenómeno que puede causar problemas de circulación, daños en vehículos, balsas de agua y complicaciones en bajos, garajes o zonas con mala evacuación del drenaje urbano.
Un episodio rápido y muy localizado
Las tormentas de verano pueden tener un comportamiento muy irregular: descargan con intensidad en una zona concreta mientras a pocos kilómetros apenas se registran precipitaciones. Ese carácter localizado explica que episodios como el de Puebla de Don Fadrique puedan generar incidencias repentinas, especialmente cuando el granizo se combina con lluvia fuerte.
En este tipo de situaciones, el problema no es solo la cantidad total de agua acumulada, sino la velocidad con la que cae. Cuando la precipitación se concentra en muy poco tiempo, las calles pueden convertirse en cauces improvisados, los imbornales quedan saturados y se forman balsas que dificultan el paso de vehículos y peatones.
AEMET avisa de tormentas y granizo
El episodio en Granada encaja con una jornada en la que AEMET mantiene la vigilancia por tormentas, granizo y rachas fuertes de viento en varias zonas del país. La inestabilidad se suma además al calor intenso, que favorece la formación de tormentas convectivas durante la tarde, especialmente en áreas de interior y zonas de montaña.
La Agencia Estatal de Meteorología advierte de que algunas tormentas pueden ir acompañadas de granizo y viento fuerte. Estos fenómenos pueden aparecer de forma súbita, por lo que las autoridades recomiendan seguir los avisos oficiales y evitar desplazamientos innecesarios cuando se activen alertas en la zona.
Qué hacer si sorprende una granizada
Ante una tormenta de granizo, lo más prudente es refugiarse en un lugar seguro, alejarse de árboles, cornisas, estructuras ligeras o elementos que puedan desprenderse, y evitar cruzar zonas inundadas a pie o en coche. Aunque el agua parezca poco profunda, puede ocultar arquetas abiertas, arrastrar objetos o provocar la pérdida de control del vehículo.
Si se circula por carretera, conviene reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y detenerse solo en un lugar seguro, nunca bajo puentes, túneles o arcenes estrechos que puedan dificultar el paso de emergencias. En caso de emergencia, la recomendación es llamar al 112 y seguir las indicaciones de los servicios oficiales.
Riesgo para calles, vehículos y cultivos
El granizo puede causar daños materiales incluso en episodios breves. Los vehículos estacionados en la calle, persianas, toldos, tejados ligeros, terrazas y mobiliario urbano son algunos de los elementos más expuestos. También pueden verse afectados cultivos y explotaciones agrícolas, especialmente si la granizada cae con intensidad o con piedras de cierto tamaño.
En municipios de interior como Puebla de Don Fadrique, donde las tormentas pueden formarse y descargar con rapidez, el seguimiento meteorológico resulta clave para agricultores, vecinos y servicios municipales. La prevención permite retirar objetos sueltos, proteger vehículos y evitar desplazamientos en los momentos de mayor riesgo.
Granada, entre calor e inestabilidad
La tormenta de Puebla de Don Fadrique recuerda que el verano no solo trae calor extremo, sino también episodios de inestabilidad muy bruscos. En una misma jornada pueden coexistir temperaturas elevadas, riesgo de incendios y tormentas con granizo, una combinación especialmente compleja para los servicios de emergencia.
El episodio deja una nueva alerta local en Granada y se suma a una jornada meteorológica marcada por la vigilancia. La recomendación sigue siendo clara: consultar los avisos de AEMET, evitar exponerse durante las tormentas y no subestimar la fuerza de una descarga intensa, aunque dure pocos minutos.