El precio de los carburantes vuelve a situarse entre las principales preocupaciones de millones de conductores. Este martes, 21 de julio de 2026, la gasolina y el diésel registran un nuevo incremento respecto a las últimas semanas, consolidando una tendencia alcista que coincide con la operación salida de verano y el aumento de la movilidad por carretera.
Según los datos actualizados de las estaciones de servicio, el precio medio de la gasolina 95 ronda los 1,59 euros por litro, mientras que el gasóleo A se sitúa en torno a 1,63 euros por litro.
Estas cifras implican que llenar un depósito de 50 litros cuesta ya cerca de 80 euros en gasolina y supera los 81 euros en diésel, aunque el importe final depende de la provincia y de la estación de servicio elegida.
El precio de la gasolina hoy, 21 de julio
La evolución del mercado refleja un nuevo incremento respecto a las primeras semanas del mes. La gasolina 95 continúa acercándose a los niveles registrados antes de la rebaja fiscal aplicada durante la crisis energética, mientras que el diésel mantiene una trayectoria similar.
| Combustible | Precio medio (€/l) |
|---|---|
| Gasolina 95 | 1,59 € |
| Gasolina 98 | 1,75 € |
| Gasóleo A | 1,63 € |
| Gasóleo Premium | 1,73 € |
Fuente: precios medios nacionales de las estaciones de servicio actualizados a 21 de julio de 2026.
A pesar de ello, España continúa situándose por debajo de la media de varios países de Europa occidental gracias a una elevada competencia entre operadores y al peso creciente de las cadenas de bajo coste.
Ranking de las gasolineras más baratas de España
Elegir bien dónde repostar puede suponer un ahorro considerable. Las cadenas 'low cost' siguen ofreciendo los precios más competitivos del mercado y, en algunos casos, permiten ahorrar entre 10 y 20 céntimos por litro respecto a las grandes petroleras.
Ranking de cadenas habitualmente más económicas:
- Plenergy
- Petroprix
- Ballenoil
- BonÀrea
- GM Oil
- Alcampo
- E.Leclerc
- Esclatoil
- EasyGas
- Costco (para socios)
En un depósito de 50 litros, esa diferencia puede traducirse en un ahorro de entre 5 y 10 euros en un solo repostaje, especialmente en grandes áreas metropolitanas donde existe mayor competencia entre estaciones de servicio.
¿Por qué está subiendo el precio de la gasolina?
Detrás del encarecimiento de los carburantes confluyen varios factores económicos que afectan directamente al precio que pagan los consumidores.
El primero es la vuelta del IVA al tipo general del 21 %, una vez finalizadas las medidas extraordinarias aprobadas por el Gobierno para amortiguar el impacto de la crisis energética derivada de las tensiones internacionales. El fin de esa rebaja fiscal ha supuesto un incremento inmediato del precio final que pagan los conductores en los surtidores.
A ello se suma la evolución del precio internacional del petróleo, que continúa condicionado por la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio y por el riesgo de interrupciones en algunas de las principales rutas marítimas del comercio mundial de crudo.
El tercer elemento es puramente estacional. Julio y agosto concentran el mayor número de desplazamientos por carretera del año. Ese incremento de la demanda suele trasladarse parcialmente al precio final de los carburantes, especialmente durante las grandes operaciones salida y retorno del verano.
Las diferencias entre gasolineras siguen siendo muy elevadas
Aunque el precio medio sirve como referencia nacional, la realidad es que existen importantes diferencias entre unas estaciones de servicio y otras.
Las gasolineras automáticas y las cadenas de bajo coste mantienen una política de márgenes reducidos que les permite ofrecer combustibles significativamente más baratos que las estaciones tradicionales ubicadas en autopistas o zonas con menor competencia.
En algunos municipios españoles la diferencia entre la estación más barata y la más cara supera los 30 céntimos por litro, lo que supone un ahorro cercano a 15 euros al llenar un depósito completo.
¿Seguirá subiendo el precio de los carburantes?
Los analistas consideran que la evolución durante las próximas semanas dependerá de tres variables fundamentales: la cotización del barril de Brent, el comportamiento del euro frente al dólar —la moneda en la que se negocia el petróleo— y la estabilidad geopolítica en Oriente Medio.
Si el precio del crudo se estabiliza, los carburantes podrían moderar su escalada durante las próximas semanas. Sin embargo, cualquier nueva tensión internacional o un aumento adicional de la demanda estival podría trasladarse rápidamente a los surtidores españoles.