Las celebraciones por la conquista del segundo Mundial de la historia de la selección española también dejaron algunos incidentes aislados en Euskadi. Aunque miles de aficionados siguieron con normalidad la final disputada entre España y Argentina, varios grupos radicales protagonizaron actos de protesta en Bilbao y Eibar coincidiendo con el triunfo de La Roja.
El incidente más destacado se produjo en Bilbao, donde un grupo de manifestantes trató de impedir el seguimiento del encuentro en la pantalla gigante instalada en el parque de Doña Casilda. Varios radicales arrancaron parte del cableado de la instalación con la intención de sabotear la retransmisión del partido.
La actuación de la Ertzaintza evitó que la situación fuera a más y permitió que el encuentro pudiera seguirse sin que se produjeran enfrentamientos de gravedad entre los asistentes y los manifestantes. La protesta había sido convocada por sectores favorables a la oficialidad de las selecciones deportivas vascas, coincidiendo con la disputa de la final del Mundial.
Los incidentes también alcanzaron Eibar, donde varios encapuchados quemaron una bandera de España durante la madrugada en la plaza Unzaga, uno de los puntos habituales de reunión de la localidad guipuzcoana. El acto se produjo mientras en otras zonas del municipio también había vecinos celebrando la victoria de la selección.
Una noche de celebración en el resto de España
Al margen de estos incidentes puntuales, la conquista del Mundial se celebró de forma multitudinaria en prácticamente todo el país.
Miles de personas llenaron plazas y pantallas gigantes en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Zaragoza, mientras municipios especialmente vinculados a los campeones, como Los Palacios y Villafranca, Rocafonda, Foios o Haro, vivieron una noche de fiesta tras el triunfo por 1-0 frente a Argentina, decidido por un gol de Ferran Torres en la prórroga.