¿Qué pasa con las piernas de Pedro Sánchez? La foto de Moncloa que dispara las dudas sobre su bañador y sus chanclas

Analizamos la polémica imagen de Pedro Sánchez en La Mareta que ha encendido las redes y las teorías sobre un posible retoque o un simple efecto óptico

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La imagen difundida por el Gobierno durante las vacaciones del presidente deja poco definida la parte inferior de su cuerpo y ha provocado preguntas en redes: ¿es un efecto de la fotografía, un retoque o simplemente no se aprecia qué lleva puesto?
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Hay fotografías que cuentan una historia y otras que generan una pregunta. La última imagen distribuida por Moncloa de Pedro Sánchez durante sus vacaciones en Lanzarote pertenece a la segunda categoría.

El presidente aparece en la residencia de La Mareta, donde pasa parte de sus vacaciones estivales, pero hay un detalle que ha llamado especialmente la atención: la zona de las piernas aparece poco definida en comparación con el resto de la imagen.

Y la pregunta ha empezado a circular: ¿qué lleva Sánchez de cintura para abajo?

Las especulaciones apuntan a dos posibilidades tan sencillas como veraniegas: bañador y chanclas. También hay quien se pregunta si la imagen ha sido retocada para ocultar el calzado o la ropa del presidente.

Pero aquí conviene separar lo que se ve de lo que se interpreta.

No existe ninguna confirmación de Moncloa de que la fotografía haya sido manipulada para ocultar la vestimenta de Sánchez. Tampoco se ha explicado públicamente por qué la parte inferior de la imagen presenta ese aspecto.

Con la fotografía difundida no es posible determinar con seguridad si el presidente lleva bañador, pantalón corto, sandalias o chanclas.

Lo que sí puede comprobarse es que la imagen deja esa zona con mucha menos definición.

¿Lleva Sánchez bañador?

La posibilidad no tendría nada de extraordinaria.

Recoge La Razón, queu Pedro Sánchez ha sido fotografiado en anteriores ocasiones durante sus vacaciones en Lanzarote con ropa de playa. De hecho, existen imágenes publicadas en años anteriores en las que aparece con un bañador verde junto al mar, cerca de La Mareta.

La residencia de La Mareta, además, se encuentra junto a la costa y cuenta con espacios exteriores y acceso al mar. El presidente utiliza habitualmente este enclave de Patrimonio Nacional como destino vacacional.

Por tanto, si Sánchez estuviera en bañador en el momento de la fotografía, no sería una circunstancia especialmente llamativa.

Lo que sí ha despertado curiosidad es que la imagen distribuida por Moncloa no permita comprobarlo con claridad.

¿Y las chanclas?

Con el calzado ocurre exactamente lo mismo.

La fotografía no ofrece suficiente detalle para identificarlo con seguridad. No hay, por tanto, base para afirmar que Sánchez llevaba chanclas, aunque tampoco puede descartarse a partir de la imagen.

Para saber si existe un retoque deliberado habría que disponer del archivo original de la cámara o de información técnica que permitiera comparar la fotografía antes y después de su tratamiento.

Sin ese material, cualquier afirmación sobre un supuesto borrado de las piernas sería una interpretación.

Y ese matiz resulta especialmente importante en una fotografía institucional.

Moncloa y las imágenes de las vacaciones

La fotografía adquiere interés también por el contexto.

Sánchez pasa sus vacaciones en La Mareta, una residencia de Patrimonio Nacional situada en Lanzarote que los presidentes del Gobierno han utilizado en distintos momentos.

Las vacaciones presidenciales siempre generan atención, pero este año la situación política añade un elemento más.

El Gobierno afronta una etapa marcada por la crisis de Ceuta, el conflicto diplomático con Italia por los controles fronterizos y la presión de la oposición para que varios ministros comparezcan ante las Cortes.

En ese contexto, las imágenes de Sánchez durante sus días de descanso tienen una repercusión mayor de la que tendría una fotografía privada de cualquier ciudadano.

Y la distribución oficial de una imagen convierte además el posado en material susceptible de análisis público.

Una cuestión puramente fotográfica

La explicación puede ser mucho menos misteriosa de lo que sugieren las redes.

Las fotografías digitales sufren distintos procesos desde que se toman hasta que llegan a los medios: reducción de resolución, compresión, conversión de formatos, recortes o ajustes de imagen.

Una zona situada en segundo plano, en sombra o con movimiento puede perder definición de manera especialmente visible.

La propia galería oficial de Moncloa publica las fotografías del presidente en distintos tamaños y formatos.

Eso no demuestra que la imagen concreta de las piernas de Sánchez sea consecuencia de una compresión.

Pero tampoco permite concluir que haya existido un borrado deliberado.

Para llegar a esa conclusión sería necesario comparar el archivo original con la fotografía distribuida.

El precedente de Zapatero

La curiosidad por las fotografías veraniegas de un presidente tiene precedentes.

Uno de los episodios más recordados relacionados con las vacaciones presidenciales en Lanzarote fue el de José Luis Rodríguez Zapatero, que también utilizó la isla como destino de descanso.

En 2017, la Asociación Unificada de Guardias Civiles denunció las condiciones en las que algunos agentes encargados de su escolta prestaban servicio durante las vacaciones del expresidente: señalaba la existencia de puestos sin sombra y sin aseos, publica el diariodelanzarote.com)

El episodio demuestra hasta qué punto las vacaciones presidenciales pueden terminar generando noticias que van mucho más allá del descanso del jefe del Ejecutivo.

En el caso de Sánchez, las imágenes de La Mareta han provocado en distintas ocasiones debates similares.

En 2021, por ejemplo, medios de comunicación publicaron fotografías del presidente durante sus vacaciones en Lanzarote y llegaron a cuestionar incluso el tratamiento de algunas imágenes relacionadas con su aspecto físico. (Moncloa)

El misterio está, por ahora, en la fotografía

La cuestión de las piernas de Sánchez puede parecer anecdótica, pero encaja en un fenómeno conocido: las imágenes de los presidentes durante sus vacaciones se convierten rápidamente en material político y viral.

Una fotografía tomada durante el descanso de un ciudadano puede pasar desapercibida. La misma imagen cuando aparece el presidente del Gobierno adquiere otra dimensión.

En este caso, el interés se concentra en un detalle muy concreto.

La fotografía difundida por Moncloa muestra a Sánchez durante sus vacaciones, pero no permite distinguir con claridad qué lleva puesto en la parte inferior del cuerpo.

De ahí nacen las preguntas sobre el bañador y las chanclas.

Lo que no puede afirmarse, al menos con los datos disponibles, es que Moncloa haya borrado deliberadamente sus piernas. Tampoco existe confirmación oficial de que el presidente estuviera vestido de una determinada manera.

Así que, por ahora, la respuesta más rigurosa es también la más sencilla: la fotografía no permite saberlo. Y quizá esa sea precisamente la razón por la que unas piernas poco definidas han terminado convirtiéndose en uno de los pequeños misterios fotográficos de este verano político.

Según publica el diario La Razón, el bañador de Sánchez, en cambio, no sería ninguna novedad: ya existen imágenes anteriores del presidente utilizándolo en las inmediaciones de La Mareta.