Las zonas de bajas emisiones (ZBE) ya forman parte del día a día de millones de conductores. La Ley de Cambio Climático obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes —y a algunos de más de 20.000 con problemas de calidad del aire— a implantar estas áreas para reducir las emisiones contaminantes. Aunque el calendario de implantación avanza a ritmos diferentes según cada ciudad, las restricciones afectan ya a buena parte del territorio español y seguirán ampliándose durante 2026.
¿Qué son las zonas de bajas emisiones?
Las ZBE son áreas urbanas en las que se limita o condiciona la circulación de determinados vehículos en función de su nivel de emisiones. No existe una regulación idéntica para toda España, sino que cada ayuntamiento decide el perímetro afectado por la ZBE, los horarios de aplicación, las excepciones para los residentes o profesionales, el régimen sancionador y el calendario de implantación. Sin embargo, la lógica común es utilizar los distintivos ambientales de la DGT para decidir qué vehículos pueden acceder y cuáles no.
En términos generales, y siguiendo los distintivos de la DGT, la entrada a las ZBE está prohíbida para los vehículos sin distintivo ambiental (categoría A). Es decir para aquellos vehículos que funcionen a gasolina y que estén matriculados antes de 2001 y para aquellos vehículos que funcionen a diésel y estén matriculados antes de 2006. En algunas ciudades las limitaciones ya alcanzan también a vehículos con etiqueta B y, en determinados casos, pueden afectar a los de etiqueta C, aunque las condiciones varían según la normativa municipal. Por el contrario, los vehículos con distintivos ECO y Cero Emisiones suelen gozar de las menores restricciones.
¿Cuánto es la multa por entrar en una ZBE?
La infracción por acceder sin autorización a una zona de bajas emisiones está considerada grave y la sanción habitual es de 200 euros, con posibilidad de reducción por pronto pago en los casos previstos por la normativa. Además, la multa no conlleva pérdida de puntos del carné.
Muchas ciudades utilizan sistemas automáticos de cámaras que identifican la matrícula y comprueban si el vehículo puede circular por la zona restringida. Un ejemplo de ellas son Madrid y Barcelona: ambas son las que mayores restricciones aplican.
Por un lado, Madrid mantiene una de las regulaciones más estrictas del país. Los vehículos sin etiqueta ambiental tienen prohibido circular por la práctica totalidad del municipio, salvo las excepciones previstas en la ordenanza municipal. Por otro lado, Barcelona también figura entre las ciudades con mayores limitaciones y estudia nuevas restricciones para determinados vehículos con etiqueta B. Además de las dos grandes capitales, otros de municipios están implantando o ampliando sus propias ZBE, con calendarios y condiciones diferentes.
El mapa de las ZBE sigue creciendo
El Ministerio para la Transición Ecológica tiene un mapa interactivo con las zonas de bajas emisiones ya implantadas o en desarrollo, incluyendo información sobre restricciones, excepciones y normativa de cada municipio. Esta herramienta es muy útil para los conductores que quieran desplazarse por el territorio, pues permite comprobar si el municipio tiene restricciones activas, cuál es el distintivo ambiental permitido, si existen excepciones y para quién son y cuáles son los horarios de aplicación.