La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha decidido hacer obligatoria la vacunación frente a la enfermedad de Newcastle en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo. Esta exigencia comenzará a aplicarse el 1 de agosto en las granjas de las provincias de Valladolid y Segovia, y se extenderá al resto de la Comunidad Autónoma a partir del 1 de septiembre.
De acuerdo con la Resolución de la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera, publicada este viernes, 10 de julio, en el Bocyl, las explotaciones deberán administrar “como mínimo” dos dosis dentro de la pauta vacunal y asegurar “un nivel adecuado de inmunización” mediante las pautas vacunales autorizada en todas las manadas situadas en los municipios incluidos en las zonas de restricción de los focos activos de esta enfermedad.
La misma Resolución, que entra en vigor este viernes, permite el enterramiento “in situ” de cadáveres de aves, así como de su estiércol, yacija y otras materias contumaces en las explotaciones localizadas en las zonas de restricción vinculadas a focos activos de la enfermedad de Newcastle.
La Consejería de Agricultura justifica estas actuaciones tras la detección de diversos focos de enfermedad de Newcastle durante el mes de junio en Castilla y León —ayer sumaban 14— y ante el “elevado riesgo” que representa la expansión de la enfermedad tanto para la sanidad animal como para el medio ambiente.
En esta línea, el departamento autonómico subraya que la EN posee una “gran capacidad de difusión” hacia otras aves domésticas y también a aves silvestres y presenta una “elevada mortalidad”, de modo que la manipulación y el transporte de los cadáveres y del estiércol procedentes de explotaciones situadas en las zonas restringidas fijadas tras la declaración de un foco de esta enfermedad “supone un elevado riesgo epidemiológico”.