La consellería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat ha incrementado las inspecciones de oficio para comprobar que se respeta la normativa vigente y evitar posibles prácticas abusivas en las relaciones comerciales entre viticultores y empresas que compran uva.
Según ha detallado este miércoles el Govern en un comunicado, se han intensificado los controles sobre los contratos de compraventa de uva destinada a la producción de vino y cava, verificando su adecuación a la Ley 12/2013 de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria.
Estas medidas se ponen en marcha coincidiendo con el inicio de la vendimia y dan respuesta al "malestar" expresado por organizaciones agrarias ante la existencia de posibles prácticas abusivas.