El Instituto Español de Oceanografía participa en una nueva guía global para vigilar las toxinas marinas

El IEO contribuye a una nueva guía internacional de la FAO, COI-Unesco e IAEA para armonizar el control de toxinas marinas en moluscos bivalvos.

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El Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) participa en la elaboración de una guía internacional que ha sido recientemente redactada y difundida de forma conjunta por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco (COI-Unesco) y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés).

La publicación “Joint FAO/IOC-UNESCO/IAEA guidance on monitoring of algal toxins in bivalve molluscs” está dirigida a impulsar y unificar los procedimientos de muestreo, análisis y gestión en las áreas de producción y recolección, con el objetivo de determinar los niveles de toxinas presentes en los moluscos bivalvos y la presencia de microalgas tóxicas en el entorno marino. Con ello, se pretende facilitar el cumplimiento de las exigencias sanitarias y comerciales de los mercados tanto nacionales como internacionales.

Tal y como señala el IEO en una nota informativa, el documento se plantea como una hoja de ruta para autoridades competentes, laboratorios, organismos de inspección e instituciones regionales y nacionales, tanto para poner en marcha y aplicar programas de seguimiento y gestión de toxinas marinas y floraciones algales nocivas como para reforzar y ampliar los sistemas de vigilancia ya operativos.

“Un aspecto relevante es la inclusión del monitoreo de microalgas, lo que permite anticiparse a los episodios de contaminación y mejorar la gestión del riesgo de contaminación por toxinas en los moluscos bivalvos destinados al consumo humano”, explica.

“La globalización del mercado significa que los riesgos alimentarios ya no se limitan a los consumidores locales. Si bien los marcos internacionales de seguridad alimentaria existentes, como el Codex Alimentarius, proporcionan una orientación importante, no abordan específicamente la vigilancia y la gestión de las floraciones de algas y las ficotoxinas perjudiciales. Esta publicación contribuye a llenar este vacío, apoyándose en experiencias previas y actuales en materia de seguridad de los mariscos”, agrega el IEO.

La guía es fruto de un intenso trabajo científico y técnico coordinado por el Panel Intergubernamental Conjunto de la COI-Unesco y la FAO sobre Proliferaciones de Algas Nocivas (IPHAB, por sus siglas en inglés), que en los últimos años ha detectado importantes lagunas en las recomendaciones internacionales para el control de algas tóxicas y biotoxinas marinas.

Para dar respuesta a esta carencia, la FAO, la COI y la IAEA organizaron conjuntamente la Reunión de Expertos sobre Biotoxinas Marinas y Monitoreo de Proliferaciones de Algas Nocivas, celebrada del 6 al 9 de octubre de 2025 en Roma (Italia). En este encuentro participó un equipo multidisciplinar formado por doce especialistas de distintos países, entre los que se encontraba Begoña Ben-Gigirey, investigadora del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, que ejerce como vicepresidenta y delegada española en el panel intergubernamental IPHAB.