Los grandes ámbitos ligados a la hostelería y a las colectividades, entre ellos restaurantes, hoteles, hospitales, residencias de mayores y servicios de catering, registraron en el bienio 2024-2025 una evolución claramente positiva, aunque con un avance más moderado que en años previos, de acuerdo con el Observatorio Sectorial DBK de Informa (filial de Cesce).
En el caso concreto de los hoteles, la facturación repuntó un 12% en 2024 y en 2025 habría cerrado con un incremento cercano al 6%, rebasando los 22.000 millones de euros, apoyada en el tirón de la clientela internacional y en el incremento de tarifas.
El mercado de la restauración también mantuvo la senda de crecimiento, aunque con cierta desaceleración frente a ejercicios anteriores: avanzó un 4% en 2024 y para 2025 se prevé una subida del 3,5%, hasta alrededor de 30.800 millones de euros. Los locales sin servicio en mesa, como los de comida rápida y autoservicio, fueron los que mejor evolucionaron, consolidando la expansión de las fórmulas rápidas y orientadas al consumo inmediato.
La actividad de catering continuó mostrando un comportamiento muy dinámico, con incrementos del 9% en 2024 y en torno al 7% en 2025, situándose por encima de los 4.900 millones de euros. El área de colectividades absorbió cerca del 80% del volumen total, mientras que el catering para el transporte aéreo se confirmó como el subsegmento más expansivo, apoyado en la recuperación del turismo.
En el terreno sanitario, la gestión de hospitales privados mantuvo un crecimiento sostenido, de entre el 5% y el 6% tanto en 2024 como en 2025, hasta aproximarse en este último ejercicio a los 14.650 millones de euros.
El negocio vinculado a compañías aseguradoras se mantiene como el principal motor, al concentrar cerca del 60% del total. A su vez, el sector de residencias para mayores prolongó su trayectoria al alza, con incrementos anuales del 6%-7% en 2024-2025, hasta alcanzar los 6.000 millones de euros.
Así, el tejido empresarial de la hostelería y las colectividades sigue caracterizándose por una fuerte atomización, con predominio de pequeñas compañías al frente de un único establecimiento. No obstante, en todos los segmentos persiste el proceso de concentración iniciado antes de la pandemia, especialmente intenso en catering y hospitales, donde los diez mayores operadores aglutinan más de la mitad del negocio.